Belén, Brus Laguna.
Por Andrea Lammers
“Son tiempos decisivos para los pueblos”, destacó Alfredo López de la “Organización Fraternal Negra Hondureña” (OFRANEH) ante 40 representantes de los pueblos Tolupan, Pech, Maya Chortí, Garífuna, Lenca y Miskita en la comunidad de Belén, cabecera del Consejo territorial RAYAKA de la nación Indígena Miskita.
Mientras que en las afueras de la pequeña escuela de Belén se hicieron notar los primeros signos del huracán “Ernesto”, los delegados se repartieron en las aulas y emprendieron jornadas de trabajo intensas en el marco del Segundo Encuentro del Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas de Honduras ODHPINH durante los días 4 y 5 de agosto.
Se discutió sobre las amenazas más grandes para los diferentes pueblos indígenas y la autonomía de sus territorios. Los delegados expresaron grandes preocupaciones sobre las Regiones Especiales de Desarrollo RED (ciudades modelos) que de inmediato destruirán la vida de comunidades garífunas y miskitas en la costa norteña.
Asimismo sobre los proyectos de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD) que podrían fomentar aún más la comercialización de los bosques comunitarios, tanto cómo proyectos de represas hidroeléctricas y de minería, privatización de aguas y ríos en todos los pueblos.
Los retos más grandes para los pueblos indígenas y especialmente los Miskitos y demás pueblos que habitan en la Moskitia se identificaron cómo la privatización de los bienes comunes de la naturaleza por grandes empresas, la militarización forzada de sus territorios y la impunidad tanto de actos ilegales cómo robos de terrenos o de maderas finas, así cómo de crímenes de cualquier indóle, ya sean asesinatos cómo los de Ahuas o de parte del llamado “crimen organizado”.
La región de la Moskitia abarca aproximadamente 18.000 km con 150.000 habitantes. Desde el exterior, especialmente desde el punto de vista de Estados Unidos obvíamente es vista tanto cómo zona de gran importancia geoestratégica y tambíen como un terreno apto para la explotación petrolera a gran escala.
En conjunto con problemas más intrínsecos eso podría significar la extinción completa para algunas tribus pequeñas, para otros podría desembocar en una guerra. Algunas analistas sospechan que ante la severa crisis que vive el país, la moskitia y su población Miskitu podrían ser el punto de partida para una guerra civil en Honduras – opción violenta que el “Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas de Honduras” ODHPINH rechaza rotundamente.
La declaración final del encuentro reza: “Somos pueblos en resistencia histórica y milenaria, no somos pueblos violentos, aportamos a la vida y al equilibrio, somos pueblos antiguos que construimos el presente y el futuro, somos pueblos que le apostamos a una sociedad justa, digna y sin violencia.”
Parece significativo que en los grupos de trabajo no se habló mucho de la incipiente coyuntura electoral, ni mucho menos de grandes expectativas en cuanto a un triunfó electoral del partido Libertad y Refundación (LIBRE). Por lo contrario el encuentro reiteró el propósito de los pueblos de seguir con el proceso de las Asambleas Constituyentes Refundacionales desde sus propias cosmovisiónes y procesos.
Medio día de debate fue dedicado al tema controvertido de las consultas. Tomando en cuenta la experiencia negativa de los pueblos hermanos en Guatemala en cuanto a la legislación sobre las consulatas, el encuentro en su declaración final destacá: “Los pueblos indígenas y negros seremos quienes definamos el significado, carácter, alcance, mecanismos de la Consulta y Consentimiento Libre, Previo e Informado, que significan la construcción de todo un proceso desde y para nuestros pueblos de manera amplia, bajo nuestros tiempos, cosmovisiones, formas de participación, con pertinencia cultural y también desde la legitimidad misma de nuestros pueblos. Nos basamos en el art. 6 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). No aceptamos que nadie más lo haga.”
De igual manera se hizo una fuerte crítica a las representantes oficiales de los pueblos indigenas a nivel de algunos pueblos (Pech, Tolupanes) y estatal. La SEDINAFROH (Secretaría de Estado para el Desarollo de los Pueblos Indígenas y Afrohondureños) según los delegados “en sus tres años de función solo ha servido para entrometerse en los asuntos internos de Moskitia Asla Takanka, MASTA y de otros Pueblos, con el propósito de desestabilizar y desaparecer las organizaciones.”
Declaración de prensadel ODHPINH:
Declaración final:
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