Tegucigalpa.
Todos y todas somos iguales en derechos y deberes, teniendo en cuenta que biológicamente somos diferentes, esto fue parte de lo que aprendió un grupo de 40 jóvenes que participaron en un taller sobre Equidad de Género en Juticalpa, el pasado 27 de julio.
Es importante que los y las jóvenes reciban capacitaciones de Equidad de Género, porque es un tema que poco se trata o se conversa, pues el sistema patriarcal está muy arraigado en esta región, manifestó la profesora Karla Moreno, del programa Prevención en Violencia, que junto al Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH, están dando formación a líderes juveniles.
El machismo ha sido bien arraigado y estereotipado. En los centros estudiantiles se ha iniciado el proceso educativo para ir cambiando la mirada de equidad de género, pero en la práctica todavía se ve concretamente las diferencias de roles según el género.
Por ejemplo, cuando hay trabajos prácticos socioeducativos, los varones se encargan de las actividades que requieren más esfuerzo físico, mientras que las mujeres realizan el trabajo organizativo y logístico, pero al menos se ve una integración de trabajo en equipo y que poco a poco las diferencias son menos marcadas, nos comentó Moreno.
Es por eso que COFADEH, en el marco del proyecto “Ampliación y Fortalecimiento de las Redes de Jóvenes defensores y defensoras de derechos humanos en seis regiones geográficas de Honduras”, impartió el taller sobre Equidad y Género, con el que busca fortalecer los conocimientos de la juventud de Juticalpa, Olancho, para que puedan hacer vales sus derechos como seres humanos iguales entre sí.
Los y las jóvenes, aprendieron sobre lo que es la igualdad y como hacer actividades en conjunto, ayudándose entre sí.
A lo largo de la jordana, realizaron diferentes actividades entre exposiciones sobre sus puntos de vista, dramatizaciones y dinámicas para que logren tener balance, coordinación y confianza, dejando a un lado los prejuicios de si se está solo con varones o solo son mujeres en actividades determinadas, les explicó Tomás Nativí, coordinador del Proyecto.
Además, disfrutaron de un video en que se manifiesta las actividades encasilladas sólo para hombres o sólo para mujeres, y como la educación de roles de genere inicia en casa; desde donde se debe iniciar el cambio, le dijo Ana Pérez, facilitadora del taller.
Fue interesante conocer de estos temas de igualdad y como cuidarnos, sin importar si somos hombres o mujeres, porque hay poca información y la que se da, a veces no es correcta, manifestó Laura, estudiante de secundaria que asistió a la formación.
Agregó que es bueno aprender sobre el uso de métodos anticonceptivos y cómo se puede sufrir violencia de diferentes formas, aun desde el noviazgo, además que ahora tiene una idea de que hay leyes y organizaciones que la defienden y acompañan.
Laura, desde su hogar está aprendiendo sobre la igualdad, pues en casa su hermanito ayuda en los quehaceres y a ellas le gusta jugar futbol, “pero hay gente que critica esto, porque dice que son cosas de mujeres o de hombres”.
Así, que se debe tener mucha conciencia en cuanto a estos temas, para que nos traten por igual a todos y todas, manifestó la joven.
Edwin, de 11 años, comentó que él ayuda en el que hacer del hogar y también cocina, lo que representa un avance en una sociedad en la que se ha hecho ver que los oficios domésticos, únicamente son para mujeres.
En cuanto al acoso que reciben las jóvenes, Ricci, comentó que en la calle les hacen comentarios a veces soeces, pero depende de cada una de nosotras hacernos respetar, por lo que es básico que dentro de nuestra formación integral, esté mantener nuestra autoestima alta, ya que así, aprendemos a valorarnos por lo que somos y no por lo que nos digan, pues a veces se burlan de las personas y las desprecian por su apariencia física, y eso causa un daño emocional.
Y es que, en cuanto al conjunto de normas de comportamiento percibidas asociadas particularmente si se es hombre o mujer, son muy palpables en nuestra sociedad. Los roles de género, ya determinados, limitan a las personas a realizar determinada actividad que ayude en su desarrollo integral.
En Juticalpa, hay más oportunidades de acceder a un empleo remunerado para los varones, porque son trabajos de fábrica y talleres, y sí a la muchacha está embarazada se le niega la oportunidad, pues ser madre conlleva otros cuidados prenatales, fue parte de las observaciones del grupo de más de 40 participantes.
Así lo afirmó, Renán, quien dijo que se les da más empleo a los varones que a las mujeres, porque son trabajos que requieren más fuerza porque son trabajos de carga, a diferencia de otras ciudades, “aquí no es común ver a mujeres en trabajando, por lo que se deben crear fuentes de trabajo de modo igualitario y de manera equitativa, según nuestras capacidades”.
El grupo además se informó de diferentes tópicos como ser, violencia doméstica, desintegración familiar, paternidad irresponsable, noviazgo, autoestima, acoso sexual y asesoría legal en los casos antes mencionados.
Este grupo, ya recibió un taller en Derechos humanos, y la formación continuará en los temas de Memoria Histórica y Liderazgo Juvenil, para fortalecer la red juvenil, con la que se ha trabajado anteriormente, y se realiza con el apoyo del Gobierno de Finlandia.
Además se impartirán en las ciudades de Siguatepeque, San Pedro Sula, El Progreso, Tegucigalpa y Santa Bárbara, para conformar una sola red en defensoría de derechos humanos.












