Tegucigalpa.
Olvidar significa volver a cometer los mismos errores, olvidar significa construir sobre arena, olvidar significa partir sin identidad a poblaciones que están buscando un sentido a la vida.
“Nosotros los que nos decimos creyentes, creemos que la mejor forma de perdonar, es no olvidando; no nos pidan que olvidemos, porque olvidar no es perdonar”, manifestó Patricia Ogaldes, facilitadora del Taller de Memoria Histórica, impartido en el marco del 30 de Agosto, día Internacional del Detenido Desaparecido.
Ogaldes, quien labora en La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, ODHAG, inició el taller, auspiciado por el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras, COFADEH, explicando que la historia es una construcción siempre problemática e incompleta de todo aquello que ha dejado de existir, pero que dejó rastros. Ésta una vez escrita, no cambia.
Mientras que la memoria, es la capacidad de recordar algo que hemos vivido, dependiendo de nuestros hechos, vivencias y edad.
Por lo que, “Memoria Histórica”, es la actividad social que construye y reconstruye el pasado, permite integrar y recuperar las identidades del pueblo, sienta las bases para la reconciliación y previene cometer los mismos errores.
Al menos cuarenta personas de diferentes partes de Honduras, se dieron cita en Tegucigalpa con el propósito de conocer y aprender sobre Memoria Histórica, de ese modo llevarse una visión para realizar actividades a futuro, en base a la experiencias compartida en la diversidad de modos de vida, para rescatar su historia.
Para ello, es importante conocer los hechos del pasado, y la experiencia en otros países que han iniciado el proceso del rescate de su memoria, tal como lo hace Guatemala desde hace unos 15 años atrás, y como ahora enseña a la población, sobre este tema, e impulsa la aplicación de justicia contra violadores de derechos humanos.
Para el caso, en marzo pasado, un tribunal penal de Guatemala condenó a 7.710 años de cárcel a cada uno de los cinco paramilitares que, en julio de 1982, asesinaron cruelmente a 256 indígenas de la etnia achí. La matanza de Plan de Sánchez, una de las más paradigmáticas de la guerra civil vivida en Guatemala entre 1960 y 1996, ocurrió durante la dictadura del general Efraín Ríos Montt.
Por lo que, los asistentes al taller, creen que la justicia también se aplicará a los responsables de ejecuciones y más de 184 desapariciones forzadas y torturas en la década de los 80, en Honduras; así como los autores intelectuales y materiales del Golpe de Estado del 2009, que registra cientos de asesinatos, más de 2000 torturas y al menos 200 personas en el exilio, además de hostigamientos y persecuciones por visos políticos a los opositores a la dictadura.
Cabe señalar que la memoria histórica, sirve para integrar nuestra identidad, profundizar las causas de lo vivido, pero sobretodo nos ayuda a minimizar la impunidad, obligando a la sociedad a enfrentar la herencia de la falsificación de la historia.
Por ello, se pretende que las personas que están siendo capacitadas en derechos humanos, por el COFADEH, en la zona sur, oriente, occidente y centro de Honduras, inicien un proceso de construcción y reconstrucción del pasado que registra tantas violaciones a los derechos humanos, y así continúe con la búsqueda de la justicia, como lo hace desde hace 30 años este Comité.
Entre los participantes, se contó con la opinión de jóvenes, adultos, campesinos, obreros, hombres, mujeres y estudiantes, por lo que Patricia Ogaldes, consideró que la variedad del grupo, en cuanto a conocimientos y procedencia enriquece la recuperación y construcción de la memoria, en una línea del tiempo de las últimas seis décadas (1954), recordando golpes de estado, luchas y conquistas laborales, asesinatos, desapariciones forzadas y la invasión militar extranjera.
De este modo, la gente encuentra la necesidad de reconstruir memoria y además descubre que es capaz de hacerlo y que es posible hacerlo, pues en uniendo conocimientos el pueblo encuentra la fortaleza necesaria para poder seguir trabajando, para que las violaciones no se repitan, comentó Ogaldes.
Cabe mencionar, que hay grupos interesados en que se borre la memoria de las violaciones a derechos humanos, porque la memoria da identidad, da fuerza, es por eso que algunos sectores de la sociedad sobre todo a los más poderosos, no les interesa que la población recuerde y construya su propia memoria.
“Sin embargo hay una ola en América Latina de poder reconstruir esa parte de la historia y yo creo que Honduras está pasando por una etapa muy importante de su historia y la gente está con esa necesidad de reconstruir su historia”, enfatizó la facilitadora, quien agregó que Guatemala ha empezado a reconstruir su historia, pero no ha terminado y Honduras puede hacer ese proceso porque la gente tiene la voluntad y deseo de hacerlo.
Para ello, toca una gran tarea a las organizaciones que luchan por el respeto a los derechos humanos en apoyar, construir y acompañar a toda la población.
Entre los principales obstáculos para reconstruir la memoria histórica, según los participantes, es la situación del Estado y del sistema que no deja avanzar a la población, y eso no se va a cambiar, por lo que se puede construir menoría sin tomar en cuenta ese inconveniente.
La mayoría de obstáculos para reconstruir Memoria, se pueden superar y lograr, pues tiene que ver con el recurso económico, el desinterés de la población, el silencio y el miedo, y eso se considera que si podemos superarlo, que haya que trabajarlo tal vez sea difícil pero si se puede superar, aseguró Ogaldes.
Romper con el miedo y el silencio, es complicado porque son sentimientos que nacen en la misma persona, pues así nos han formado y nos lo han metido, por lo que vamos a romper eso en la medida que concienticemos a la población, en la medida que la capacitemos y que se dé cuenta que es posible, que quiere cambiar, concluyó Ogaldes.
Visita a la sala de Memoria Vivas
Como parte del taller, el grupo visitó la oficina de COFADEH, lo que fue una experiencia diferente y conmovedora el estar en las sala de Memorias Vivas, donde vieron rostros de los desaparecidos de las década de los 80; además leyeron un poco de sus historias y el que hacer de la organización, por lo que la gente sale con ideas de hacer acciones importantes en sus comunidades para rescatar la memoria.
Los adultos se identificaron con algunas de las víctimas, mientras que los y las jóvenes tenían varias interrogantes, que hicieron extensivas a la coordinadora general del COFADEH, Bertha Oliva.
Entre los participantes estuvo Vicente Agustín, miembro de la comunidad Chortí, en Copán Ruinas, dijo que este taller es muy importante porque han recordado cosas del pasado, analizar cómo está en el presente y avizorar el futuro, sino se toman las medidas necesarias.
Vicente cree que las autoridades locales e institucionales, ponen obstáculo para que no se recupere la memoria histórica, pues los tienen estancados al no permitir como pueblo indígena, recuperar sus espacios.
Por su parte Walter Montalván, del grupo de jóvenes de COFADEH en Santa Bárbara, manifestó que ahora tiene mucho aprendizaje y conocimientos, por lo que espera compartir su experiencia con otras personas que no saben del pasado que en los planes de estudio los han omitido.
“Es importante que nos preparemos, porque si no, nadie nos lo va a contar. Me he enterado de muchos hechos en cuanto a la lucha social, pero que en otro lugar nunca nadie lo había enseñado, además me gustó conocer la organización del COFADEH”, manifestó Walter.
También asistió Denia Santos, hija de la desaparecida Nelly Santos (1981), ella dijo que este taller “fue una experiencia extra ordinaria de mucho conocimiento y desarrollo, vale la pena formarse en este tema”.
Agradeció al COFADEH “por esta oportunidad que nos ha brindado de capacitarnos, reconocer, recordar y recobrar nuestra memoria e historia; es básico que nosotros como pueblo que lucha por un cambio demos a conocer nuestra historia raíces y cultura, para que con todos nuestros valores forjemos el cambio”, aseveró Santos.
Mientras que Heriberto Ramírez, de Trojes, El Paraíso, dijo que este taller es básico y que todo mundo debería saber sobre Memoria Histórica, por lo que él, desde el programa de radio “Resistencia Trojeña, comparte un poco de este tema.
El taller de Memoria histórica, que promovió el COFDAEH, en sus treinta años de lucha contra la impunidad, concluyó con una reflexión, a los y las participantes, provenientes de Copán, Santa Bárbara, El Paraíso, Choluteca, Comayagua, Olancho y Francisco Morazán, formaron un círculo en torno a una vela encendida, como símbolo que la luz siempre prevalece, que la verdad no se oculta y que están llamados a llevar esperanza a la población.
Luego se les compartió una canasta en miniatura con unos granos de frijoles, con lo que Adalberto Maldonado, miembro de las Organizaciones Populares de Choluteca, reflexionó que dichos conocimientos son la semilla, y ellos y ellas son las llamadas a sembrar la curiosidad e interés para que como pueblo hondureño reconstruyamos nuestra historia, desde la memoria de cada persona.
Y algún día, no muy lejano, ver como se aplica el castigo a los hechores de violaciones a derechos humanos, por lo que quedó claro que es prohibido olvidar, y lo importante de contar los testimonios y vivencias, además de documentar y denunciar.












