Marcala, La Paz.- En Honduras existe una política de estado para no llegar a la justicia, pero sobre todo para garantizar la impunidad de quienes cometieron crímenes de lesa humanidad, así lo expresó la procuradora de derechos humanos del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), Mery Agurcia.
Agurcia, junto a un equipo del Cofadeh, visitó el 10 de julio el municipio de Marcala departamento de La Paz para facilitar una jornada de trabajo organizativo para evaluar la labor y definir nuevas acciones de la Red de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos e Indígenas Lencas de La Paz (REDHIL-PAZ).
La REDHIL-PAZ nació con el apoyo del COFADEH para visibilizar violaciones a los derechos humanos y fortalecer la organización comunitaria en La Paz y entre su labor está acompañar a comunidades indígenas lencas y promover sus derechos.

Para el Cofadeh, Marcala tiene recuerdos agradables y difíciles, pero lo que lo une es la esperanza.
En este municipio, el Cofadeh siempre ha tenido grupos de trabajo por los derechos humanos, en el pasado con los comités de memoria histórica y actualmente con la Redhil-Paz que han estado haciendo un trabajo muy importante, sobre todo durante todos estos años de la dictadura.
La Redhil-Paz defiende a las víctimas de violaciones a derechos humanos y ha liderado esfuerzos para rescatar a personas detenidas, con algunos éxitos y otros no.
En declaraciones a los medios de comunicación local, la procuradora de derechos humanos expresó que hay una política de estado para no llegar a la justicia, pero sobre todo para garantizar la impunidad de quienes cometieron esos crímenes.
Añadió que debemos de recordar que esos crímenes no sólo se le pueden atribuírselos a las Fuerzas Armadas, también se le deben atribuírselos a los políticos, a la empresa privada que fueron parte de la Asociación para el Progreso de Honduras, también a los Estados Unidos, quien fue que tecnificó, a los israelitas, quienes asesoraron y por su puesto a los argentinos, quienes fueron los instructores.
“Entonces hay muchos responsables, hay muchos que son culpables y todavía tienen poder; el poder que tienen los Estados Unidos lo podemos ver que pone presidentes en toda América Latina e incluso Europa”, sostuvo la procuradora de los derechos humanos.
Indicó que Estados Unidos está interfiriendo en todas las autonomías de los países, y eso garantiza impunidad para quienes siempre han estado garantizando los intereses de Estados Unidos en Centroamérica, y en Honduras no es la excepción:
Honduras ha sido el portaaviones, ha sido la base militar, aquí hubo cinco ejércitos durante los años 80 y uno de los ejércitos era el de los Estados Unidos y otros eran apoyados por ellos, como la contrarrevolución nicaragüense que fue financiada con narcotráfico que pasaba por Honduras.
“Toda esa impunidad y toda esa verdad es la que no quieren que se investigue, que no se llegue a la justicia, porque están muchas personas implicadas y personas con mucho poder”.
Para la procuradora de los derechos humanos, desde la ciudadanía se debe de hacer dos cosas muy importantes y una de ellas es no olvidar y la otra es mantener viva esa memoria, denunciándolo, es documentándolo, y llevarlo a los órganos que corresponde, que fallen ellos, no nosotros como sociedad civil, porque si guardamos silencio nos volvemos cómplices, cómplices de los torturadores, cómplices de los asesinos, cómplices de los secuestradores.
Además, indicó que hay tres tipos de impunidad, la impunidad jurídica, la impunidad histórica y la impunidad política.
“Nosotros no podemos hacer mucho con la impunidad jurídica, no somos los jueces, no somos los fiscales, no somos los magistrados, pero sí podemos hacer mucho con la impunidad política y que es señalar dónde están, si están en puestos públicos esos violadores de derechos humanos y en la impunidad histórica es señalar los hechos que sabemos, es siempre tenerlos presentes, es siempre tener presente a la víctima”, sostuvo.
Finalmente señaló que a las organizaciones de derechos humanos han acumulado una serie de consignas, pero una de ellas es muy importante que dice “Si estoy en tu memoria soy parte de la historia”, y de eso se trata, de que las víctimas continúen siendo parte de la historia de este país, que no las olvidemos, que no olvidemos que estos hechos ocurrieron porque si lo olvidamos estamos condenados a que se repitan.


























