Tegucigalpa.– A quince días de haberse realizado el proceso electoral y ante la persistente ausencia de resultados oficiales claros y transparentes, la coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), Berta Oliva, afirmó que la crisis postelectoral que vive el país ha profundizado el despojo de la dignidad del pueblo hondureño y evidenciado un manejo opaco y deliberado del proceso.
En el marco de la conferencia de prensa ofrecida por una coalición de organizaciones de la sociedad civil aglutinadas en el Foro Nacional de Convergencia (FONAC), Oliva subrayó que ejercicios de observación y denuncia como los impulsados por estas organizaciones son necesarios para devolverle al pueblo el derecho a saber, pero sobre todo, el derecho a la transparencia.
“Ejercicios como estos son necesarios para devolverle al pueblo la necesidad de saber, pero más que saber, la transparencia en el manejo. A partir de ahí el pueblo empezará a recobrar lo que siente que le han arrebatado, y lo que sentimos que nos han arrebatado es la dignidad”, expresó.
La defensora de derechos humanos señaló que esta situación no es aislada, sino el resultado de una cadena de hechos ocurridos antes, durante y después de las elecciones, los cuales hoy se reflejan en la incapacidad —o negativa— de las autoridades electorales de informar quién resultó ganador del proceso.
“Quince días después de las elecciones no han podido dar a conocer quién es la persona que, según ellos, incluso aunque los resultados estén adulterados, sería la ganadora. Eso dice mucho de lo que está ocurriendo”, afirmó.
Oliva recordó que quienes administran el proceso conocen sus responsabilidades legales y están obligados a responder a las múltiples acciones interpuestas, entre ellas solicitudes de anulación del proceso y peticiones de reconteo voto por voto y acta por acta.
“Ellos saben, porque son abogados los que están manejando esto, que tienen que responder a las diferentes acciones legales que se han presentado. Si todo eso está en curso y no se ha dado respuesta, y si además quieren seguir ocultando los resultados, es porque algo hicieron mal”, denunció.
La coordinadora del COFADEH calificó el proceso electoral como una “muerte anunciada”, al señalar que las irregularidades fueron advertidas con anticipación y que el desarrollo de los acontecimientos respondió a un guión previamente establecido.
“Lo que se anunció antes de las elecciones fue una muerte anunciada. Era un guión que se dio a conocer antes del proceso y lo que se implementó fue una monitoreo de ese guión. Ni siquiera con las denuncias se cambió la estrategia”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que la negativa a transparentar los resultados obedece al temor de una reacción popular ante la magnitud de las irregularidades cometidas.
“Hoy tenemos la negación de los resultados porque hay temor a una revoltura popular. Ese es el problema real que enfrentamos”, concluyó.
Las organizaciones de sociedad civil reiteraron su llamado a la transparencia, al respeto de la voluntad popular y a la rendición de cuentas, advirtiendo que la prolongación de la crisis electoral continúa erosionando la ya frágil democracia hondureña.

























