Tegucigalpa.- En la celebración del Día de la Madre, organizada por el SITRAPANI, Berta Oliva, coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), ofreció una profunda reflexión sobre la importancia y complejidad del papel que desempeña la mujer hondureña.
Más allá de los roles tradicionales, las madres asumen responsabilidades políticas y sociales fundamentales en contextos de resistencia y cambio, dijo Oliva.
Destacó que muchas mujeres no hablan de sus sacrificios porque simplemente los asumen, conscientes de que deben hacerlo para sostener a sus familias y comunidades. Sin embargo, su rol va más allá de lo familiar: es un papel activo y transformador que implica luchar contra un sistema neoliberal injusto que no cumple su función.
Advirtió sobre las estrategias de división que ciertos centros de poder intentan imponer para enfrentar a las mujeres entre sí, utilizando temas disfrazados de opiniones propias que en realidad buscan fragmentar la lucha femenina.
Para contrarrestar esto, subrayó la importancia de la formación y la lectura constante para lograr claridad política y unidad.
Finalmente, enfatizó la relevancia de trabajar en la memoria histórica no como un mero discurso, sino como una práctica viva y desafiante que ayude a evitar la repetición de errores pasados.
Para Berta Oliva, construir memoria es un acto consciente de terquedad y compromiso con la justicia.
El llamado de Berta Oliva resuena con fuerza: la madre hondureña no solo es pilar de la familia, sino también una protagonista activa en la lucha por un país más justo. Su rol es político, revolucionario y esencial para construir un futuro que reconozca y valore su aporte en todas las esferas de la sociedad.

























