Asistimos hoy a esta plaza de los Pañuelos Blancos a recordar al partido nazional y al partido liberal que ambos son responsables de las desapariciones forzadas por razones políticas cometidas entre 1980 y 1995. Y eso no vamos a olvidar, porque no perdimos la memoria.
El Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras – Cofadeh – está aquí para recordar que nuestros seres queridos fueron desaparecidos por anteponer la dignidad, la libertad y la vida al modelo de muerte propuesto a la APROH por los cómicos violentos encabezados por Ronald Reagan, Oliver North, John Bolton, Elliott Abrams y el siniestro John Dimitri Negroponte.
Hoy estamos aquí para expresar nuestra solidaridad con las personas trabajadoras de la salud que no están erradas y venteadas ni por el COHEP ni por la AHIBA en ese proyecto de muerte que consiste en devolver a los tiburones de la mafia farmacéutica y a la banca el control privado del negocio de la vida y de la muerte.
Invitamos a ese personal médico con dignidad y a sus gremios aún con sensibilidad humana a rechazar no solamente los despidos de sus afiliados, sino a defender el sistema público de la salud amenazado por la nazionalización de equipos, medicamentos y el personal.
Es una auténtica pena estar frente a los primeros pagos públicos del fraude que nos arrastran a la banalización de la Fe y a la privatización de lo público con instrucciones directas de Mar – a – Lago.
Primero, los cristianos que arrojaron agua bendita sobre los fraudulentos designados por Trump – católicos carismáticos y evangélicos pentecostales – andan publicando ahora sus musarañas exorcistas en dependencias públicas para reclamar enseguida esas limosnas y esas ofrendas que silencian hasta la voz de los santos.
La lectura obligatoria del texto bíblico en escuelas, colegios y dependencias públicas es sólo una pantomima de los discípulos de Jeffrey Epstein y la mafia millonaria cristiana pedófila que dirigió el fraude electoral del 30 de noviembre de 2025 y que planea dirigir con contratos y subvenciones los cuatro años del régimen demoníaco resultante.
Segundo, el Consejo hondureño-gringo de empresarios socios de las corporaciones mafiosas internacionales se cobra su rol en el golpe electoral con una ley de empleo por hora para precarizar el trabajo joven y desmontar los derechos humanos sociales y económicos de toda la clase trabajadora nacional.
Tercero, con despidos masivos en el poder ejecutivo, barriendo la imagen de Xiomara Castro que ordenó desde 2022 NO despedir y que pagó un alto precio por mantener a su lado una masa de 75% de personal cachureco y liberal, el nacionalismo presiona ilegalmente el presupuesto nacional y exhibe su garra neoliberal fascista controlada desde la criminalidad organizada, corporativa.
Hacia el primer mes de este parto mal habido del Trumpismo en Honduras ya sufrimos el primer asesinato político en el Sur del país, el control contable de los votos mayoritarios del Congreso Nacional, la presión laboral sobre jueces y magistrados del poder judicial y el descuido total de la realidad brutal del Departamento 19 en USA.
Ni una palabra del régimen sumiso al Trumpismo pedófilo y represivo del ICE. Ni una sola condena de Panama Papers contra la represión de los y las hondureñas migrantes en Estados Unidos víctimas del limbo jurídico del TPS y la persecución brutal de las milicias fascistas que dirigen Noem, Hegseth, Bondi, Rubio y Trump.
Con la vulgarización de la fe cristiana haciéndonos creer que los anteriores administradores del Estado no eran creyentes sino hechiceros, matando la dignificación que Xiomara donó a los hospitales públicos y a su personal, y aniquilando la resistencia obrera con leyes involutivas, quieren regresar Honduras al tiempo de los Aycinenas, del Batallón de la Muerte 3-16 y al criminal consenso del Banco Mundial.
En esta plaza hacemos un llamado a profundizar la conciencia del pueblo hondureño que NO votó (casi el 50% de 6.5 millones de personas mayores de 18 años) y al pueblo que si lo hizo en conciencia o víctima del miedo y la manipulación. Hablar con este pueblo es una obligación en época de estupidización. Cuestionar y profundizar su espiritualidad de la sensorialidad individual al compromiso colectivo. Criticar y organizar su indiferencia que amenaza el presente y el futuro. Movilizar su indignación sin perder jamás las enseñanzas de nuestras ancestras y ancestros de la libertad.
Delos hechos y de los hechores, ni olvido ni perdón
COFADEH
Tegucigalpa, M.D.C., Viernes 6 de febrero de 2026


























