“Paz y confianza” en una ciudad militarizada

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Texto: Sandra Rodríguez
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Tegucigalpa, Honduras. – Las Fuerzas Armadas aprovecharon el domingo para militarizar el centro capitalino donde converge la fuerza política y la población en resistencia que, pese a los discursos oficiales, exigen el conteo voto por voto, después de 50 días del fraude electoral.

Un millar de uniformados en las calles del casco histórico de Tegucigalpa, merodean con sus fusiles y hasta perros amaestrados, amedrentando a la población que, por estos últimos cuatro años vivió libre de militarismo, pero, al asumir el nuevo jefe de las FFAA Héctor Benjamín Valerio Ardón, la situación se ve de retroceso, aún más en las proximidades de la toma del “presidente” impuesto por el mandatario de los Estados Unidos Donald Trump.

¡Cómo amanecimos hoy! Expresó Berta Oliva, coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), ya que, los militares estarán como parte de una “estrategia integral” hasta nuevo aviso, según el portavoz de las FFAA, Mario Rivera.

Es condenable que la militarización vuelva a las calles ¿qué destino nos espera con este nuevo gobierno? cuestionó Oliva, defensora de derechos humanos y antimilitarista. Ayer sólo fue como un mapeo de donde se iban a instalar estos mil agentes, pero este lunes 19 de enero, impusieron su presencia causando miedo, asombro e incertidumbre a los pobladores que caminaban desde las seis de la mañana por el parque central y alrededores.

Esta irrupción de las FFAA en el centro e Tegucigalpa, recuerda a la invasión de 200 marines estadounidenses con un camión lleno de armas y pertrechos de guerra, a las 11 de la mañana del 19 de marzo de 1924, durante la guerra civil hondureña donde se enfrentaban militares liberales y nacionalistas.

Tegucigalpa, 1924

Un siglo después, la gente continúa descontenta por el atropello y violaciones a los derechos humanos, especialmente durante todo el último proceso electoral que dejó sin valor y efecto el proceso ciudadano, denunció Oliva.

Según el militar Rivera, esta es “una estrategia integral orientada a fortalecer la seguridad ciudadana y preservar el orden público” mediante una operación de patrullaje que será a pie y vehicular, además del registro personal y vehicular, con puntos de control en todos los accesos al centro de Tegucigalpa.

Este ambiente se da a una semana en que se instale la primera legislatura del gobierno impuesto, abanderado por el Partido Nacional de Honduras; cabe señalar que su candidato Nasry Asfura se encuentra de gira política por Estados Unidos e Israel, mientras la presidenta Xiomara Castro ordenó la transición al nuevo gobierno de facto, que llegará al poder con la imposición de Trump y miles de actas electorales que no fueron contabilizadas correctamente.

El portavoz castrense también admitió que la militarización es para disuadir actividades delictivas y brindar un clima de confianza, tranquilidad y paz.

Temor y miedo

La militarización en Honduras impone temor y miedo, ver de repente el movimiento de hombres fuertemente armados causa incertidumbre, es como volver a los peores años de la historia del país, afirmó José Zambrano, defensor de derechos humanos que ha experimentado la persecución a lo largo de varias décadas.

Durante este operativo que es indefinido, las FFAA desplazaron personal del ejército, Fuerza Área, Fuerza Naval, Policía Militar del Orden Público (PMOP), batallón humanitario y rescate, unidad de operación de mantenimiento de paz y comando de apoyo logístico.

Si la acción tuviera un fin de seguridad ciudadana debería ser consensuado, pero si es una medida coercitiva para evitar acciones de protesta social es intimidante y violatorio a los derechos humanos. La población debería saber qué acciones hará las FAA porque además todo eso tiene un costo económico que los pagamos nosotros, afirmó Zambrano.

Este lunes se registraron protestas sociales en diferentes puntos de la capital, donde los pobladores condenan el irrespeto a la voluntad política popular, el fraude electoral y la imposición de candidatos a puestos como ser el Poder Ejecutivo y la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC).

Cabe señalar que los cordones militares abarcan calles y avenidas en torno al edificio del Congreso Nacional, donde también se ha anunciado que tomará posesión de su cargo Nasry Asfura, el próximo 27 de enero, y no en el Estadio Nacional “Chaleto Uclés”, como ha sido costumbre.