VIENE UNA INTENSA SEMANA CON MEMORIA

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La sangre derramada por Honduras es mucha y viene de lejos. Y no se trata ahora de honrar una parte de ese sacrificio ignorando la otra, porque además de mesquina en términos políticos, esa actitud sería pura desnutrición moral.

Pero hay que decirlo de entrada. En la extendida conmemoración de los 16 años del golpe de junio de 2009 que está en curso, hay actores autoexcluidos. Hay espíritus envenenados de furia personal contra el expresidente Manuel Zelaya lanzándole siempre los horcones de 1975.

Ese posicionamiento minusválido separa a ciertas elites empresariales, partidarias, religiosas y sociales del derecho a disfrutar de los beneficios de la memoria, fragmentando a conveniencia la línea del tiempo.

La convocatoria a renovar condenas contra los golpistas a revivir la épica de los mártires de 2009, 2013, 2016, 2017 y 2021, les ofende. Quieren olvido total o memoria parcial sangrante, hiriente y vengativa.

Sin aceptar que el acumulado histórico de todas las luchas previas se ha ido juntando en la memoria colectiva actual, esas élites son incapaces de reconocer el hecho histórico que un movimiento político-social nacido del golpe lidera el presente y propone el futuro de Honduras.

La convocatoria ya fue liberada. Las actividades conjuntas de secretarías de Estado con el Cofadeh en el Museo de la Memoria y el Museo contra el Olvido comienzan pronto, y la movilización convocada por el partido Libre se junta el 26, 27 y 28 en esta capital.

El objetivo de la primera parte de las conmemoraciones este año es analizar los hechos que entretejen la memoria histórica y la forma de cómo ese poderoso diálogo contribuye a la construcción de una sociedad justa y equitativa.

En este tramo, del lunes 23 al viernes 27, las actividades comprenden conferencias, conversatorios, talleres interactivos, presentaciones de libros y recorridos por sitios históricos, buscando ese hálito profundo de la historia que marca la vida social, política y cultural de Honduras.

Participan adolescentes, jóvenes y adultos, quienes se plantean el desafío de formar ciudadanos conscientes, críticos y comprometidos con la defensa de la vida, las libertades y los valores democráticos.

En general, son actividades dirigidas a educadores, investigadores, activistas, funcionarios públicos y representantes de organizaciones sociales, que reúnen a personas invitadas del continente y creadores nacionales.

Comenzamos el lunes con una concentración en la Plaza de los Desaparecidos de los años ochenta, en el centro histórico, y proseguimos el martes con la primera presentación sobre “Arte y duelo: educación y reparación simbólica en víctimas de violencia política”.

El mismo martes en el Museo de la Memoria, antigua Casa Presidencial, tendrá lugar un primer debate sobre la «construcción de la memoria del conflicto armado en América Latina » y un segundo debate sobre las «Memorias que enseñan a vivir. Un acercamiento a la antropología colaborativa».

El miércoles 25, siempre en el museo de la memoria, comenzará la reflexión sobre las memorias que enseñan a vivir y luego un “Taller sobre enseñanza, ética y justicia histórica”, que nos aproxima al pasado distante y al pasado reciente que palpita en el alma de Honduras y de la región.

El jueves 26 de junio terminamos la reflexión sobre ética y justicia histórica e instalamos inmediatamente la primera Jornada de Educación y Memoria Histórica , que reunirá a los liderazgos del magisterio nacional.

El viernes dejamos el centro histórico de la capital y salimos temprano en la mañana hacia el Museo contra el Olvido, en Amarateca, donde serán presentados dos nuevos libros: Aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional en Honduras, y la obra Educación y Resistencia. El papel de la educación en la construcción de una identidad nacional basada en la justicia y la equidad.

Hemos llegado hasta aquí a la víspera de la gran conmemoración de 16 años del golpe de Estado de 2009 el sábado 28 de junio.

El corolario de esta intensa semana trae dos grandes líneas, una es la resistencia pacífica al fraude electoral que pretende imponer a la élite de las 10 familias y la mafia internacional, para impedir al pueblo la victoria política y electoral con Rixi Moncada que garantiza un Estado social, humano y justo.

El segundo eje de la gran movilización del 28 de junio es la resistencia pacífica a las estructuras corruptas de la oligarquía que controla las cúpulas del partido nacional y liberal que se opone a la instalación de una Comisión Internacional contra la impunidad y la corrupción.

El mensaje es fuerte y directo. Cualquier movimiento violento, fraudulento o traicionero de las familias corruptas del crimen organizado contra el cambio estructural que exige el pueblo, se enfrentará a una respuesta proporcional a sus movimientos.

El momento actual no es el de una confrontación antojadiza, ni el espacio para odios infecundos ni mucho menos la escena de una batalla entre dios y el diablo, es el instante de la lucha de clases llegando al punto. Es el momento cuando las familias de linaje insaciable se ponen frente al pueblo dueño originario de este territorio. El país está llegando al escenario de un nuevo pacto, muy distinto al de 1981. Seguiremos informando. buenas noches