Tegucigalpa.- El próximo 30 de agosto, el mundo conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha nacida de la lucha de los familiares de detenidos desaparecidos en América Latina, organizada a través de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM).
Este día fue impulsado en el I Congreso Extraordinario de FEDEFAM, celebrado en Caracas, Venezuela, en noviembre de 1981. Desde entonces, cada 30 de agosto se mantiene viva la memoria de hombres y mujeres que entregaron su vida por construir sociedades justas, democráticas y amantes de la paz, en Nuestra América y en el mundo.
La efeméride surgió de la necesidad de impulsar un marco jurídico que prohíba la desaparición forzada, reconociéndola como delito de lesa humanidad y crimen de Estado y coordinar los esfuerzos de las asociaciones de familiares de desaparecidos en América Latina y, posteriormente, con organizaciones de Asia, África, el Mediterráneo y Europa.
Asimismo, para promover un instrumento internacional vinculante que garantizara la protección universal contra las desapariciones forzadas.
Fruto de esa lucha, FEDEFAM impulsó la aprobación de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, que entró en vigor el 23 de diciembre de 2010 y que cuenta con un Comité encargado de dar seguimiento a los Estados que incurran en esta práctica.
Ese mismo año, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró oficialmente el 30 de agosto como Día Internacional en favor de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
En su trayectoria, FEDEFAM ha logrado importantes avances, como el reconocimiento con Estatus Consultivo ante el Consejo Económico y Social de la ONU en 1985, así como la articulación de un movimiento global en contra de este crimen.
Sin embargo, la impunidad persiste, miles de personas siguen desaparecidas debido a la falta de justicia y al encubrimiento de responsables, entre ellos militares, policías, jueces, empresarios y gobiernos que promovieron dictaduras y seudo democracias, con la complicidad de potencias internacionales.
Hasta el año 2019, se contabilizaron 245,884 personas desaparecidas en diferentes regiones del mundo, cifra que sigue aumentando como reflejo de la continuidad de esta práctica inhumana.
A 44 años de lucha, FEDEFAM reafirma su compromiso inquebrantable, seguir alzando la voz contra la desaparición forzada, exigir justicia para las víctimas y mantener viva la memoria de quienes aún no han regresado a casa.


























