
Tegucigalpa.-Con profunda emoción, este lunes se llevó a cabo en la Plaza de los Desaparecidos –Plaza La Merced– el mitin “Memoria, Verdad y Justicia”, que marcó el inicio de la jornada de educación y memoria en el marco del 16 aniversario del golpe de Estado en Honduras.
Desde las 8 de la mañana y hasta el mediodía, familiares, organizaciones sociales, defensores de derechos humanos y nuevas generaciones comprometidas con la verdad y la justicia, se dieron cita para rendir homenaje a quienes ofrendaron su vida por un país más justo.
Uno de los momentos más conmovedores del mitin fue la colocación de rosas rojas al pie de las fotografías de las víctimas de la represión, símbolo profundo de amor, respeto y permanencia.
Cada flor depositada fue un acto de memoria viva, un testimonio de que no se han olvidado, de que sus nombres siguen presentes en el corazón del pueblo, en la lucha cotidiana y en la historia que se sigue escribiendo con dignidad.
Fue un gesto cargado de silencio y fuerza, donde los ausentes hablaron a través de los pétalos y la presencia colectiva.
Este acto inaugural no solo evocó la historia reciente de resistencia en Honduras, sino que también abrió un espacio de encuentro entre pueblos, con la participación de invitados internacionales provenientes de El Salvador y Colombia. En particular, la intervención de los académicos colombianos Alexander Ruiz y César Pulga, trajo consigo palabras cargadas de memoria, experiencia y solidaridad.
“Gracias por estar acá homenajeando a sus familiares, conocidos, amigos. Gracias por estar acá reconociendo a sus víctimas, a sus desaparecidos. Nos unen muchas cosas, tenemos muchas cosas en común Colombia y Honduras”, expresó Alexander Ruiz, quien compartió con los presentes la dura historia de violencia que ha vivido su país a lo largo de más de seis décadas de conflicto armado, pero también las lecciones acumuladas desde la resistencia civil, la educación, las comunidades y las mujeres constructoras de paz.
Ruiz, doctor en Ciencias Sociales y profesor de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia, enfatizó la importancia del intercambio de saberes entre pueblos marcados por la violencia, pero también por la dignidad y la esperanza. “Estamos acá para compartir algunos de nuestros aprendizajes, pero también para aprender. Tengo una enorme admiración por el pueblo hondureño y sus luchas por la memoria”.
Por su parte, César Pulga, también doctor en Educación, resaltó la importancia de generar puentes permanentes entre las experiencias colombianas y hondureñas. “Para Colombia no es ajeno todo esto. También tenemos una historia de lucha y de reivindicación de la memoria de los desaparecidos y de las personas que han sufrido los efectos del conflicto armado. Esta semana vamos a tener la oportunidad de aprender unos de otros, y ojalá podamos establecer canales de comunicación permanentes”.
Pulga dirige desde 2015 el proyecto “Memorias Barriales”, una estrategia pedagógica que promueve el diálogo y el reconocimiento de las diferencias desde el territorio como camino hacia la paz. Su experiencia, al igual que la de Ruiz, será parte de las actividades de la jornada de educación y memoria que continuará del 23 al 27 de junio en el Museo de la Memoria y contra el Olvido, donde se abordarán temas claves para la construcción de una memoria colectiva con enfoque educativo, comunitario y de derechos humanos.
El mitin concluyó con un llamado a no olvidar y a mantener viva la lucha por la justicia. Las palabras de los expositores colombianos no solo aportaron conocimiento, sino también aliento y solidaridad en una causa que trasciende fronteras.

























