Tegucigalpa.- Como cada primer viernes del mes, las familias víctimas de desaparición forzada se congregaron en la Plaza de los Pañuelos Blancos, espacio simbólico de memoria y dignidad, para exigir verdad con justicia.
Ahí, como siempre, hicieron público un comunicado donde reiteran su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia.
Leer comunicado.
GRUPOS CON PRIVILEGIOS AMENAZAN LA CONVIVENCIA EN HONDURAS
Las familias víctimas de la desaparición forzada asistimos, como cada primer viernes de cada mes, a esta plaza central donde hacemos memoria y exigimos verdad con justicia.
El Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras, COFADEH, llega hoy a la “Plaza de los Pañuelos Blancos” en la víspera del crimen de Isy Obed Murillo, en 2009, cuyos autores imputados huyen cobardemente.
La clandestinidad de Romeo y Micheleti por el crimen de Murillo el 5 de julio y la tentativa de asesinato contra otros manifestantes en aquella fecha y en días posteriores, ha permitido a su estructura criminal levantar un clima de inestabilidad política que podría afectar las elecciones de noviembre próximo.
A un grupo de ex militares y policías golpistas, reiteradamente identificados bajo los apellidos Hung, Galeas, Bueso, Orellana, Coello, Vásquez y Barahona, entre otros, se suman medios audiovisuales de bancos cuyos magnates han lavado dinero sucio con Juan Orlando Hernández.
Muchos de esos hombres instrumentos de la oligarquía criminal de Honduras tienen cuentas pendientes en materia de derechos humanos, por persecuciones, torturas y asesinatos de personas, antes y durante el golpe de Estado.
Todos ellos están interesados en volver a la violencia, impedir las elecciones y asaltar el Estado, aprovechando el momento tenso generado por la fragilidad ética de personas que traicionan el proyecto de liberación de Honduras, traicionan a la presidenta Xiomara Castro y traicionan a la resistencia nacional.
El aniversario 16 del martirio del joven Isy Obed Murillo debe hacer reflexionar sobre la urgencia de golpear el timón del proceso hondureño y enfrentar, como lo hicieron nuestros seres queridos desaparecidos, la estructura política y cultural que facilita a la oligarquía profundizar la insultante desigualdad en Honduras.
No es el momento para distraerse en lógicas de defensa-ataque o viceversa, es el momento de organizar y movilizar la energía del pueblo hacia los verdaderos causantes de la crisis nacional. Ellos no son Cuellar, ni Cardona, ni Cálix, ni Nasralla, ni Zambrano. No perdamos de vista a los verdaderos golpistas locales ni a sus patrocinadores de Miami y Washington, aunque estén de fiesta.
De los hechos y de los hechores, ni olvido ni perdón
COFADEH
Tegucigalpa, M.D.C., 4 de julio de 2025

























