Tocoa, Colón.- A diez meses del asesinato del defensor del medio ambiente y territorio, Juan Antonio López, la impunidad continúa marcando este crimen que conmocionó al país y al movimiento ambientalista.
López, integrante activo del Comité Municipal en Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa, fue asesinado el 14 de septiembre de 2024 tras salir de la iglesia en el barrio La Esperanza.
Su labor contra los megaproyectos extractivos impulsados por la empresa minera Inversiones Los Pinares, lo convirtió en blanco de múltiples amenazas, a pesar de contar con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Desde entonces, la única acción concreta del Estado ha sido la captura de tres presuntos autores materiales del crimen: Oscar Alexis Guardado Alvarenga, Daniel Antonio Juárez Torres y Lenin Adonis Cruz Munguía. Sin embargo, no se han dado pasos para investigar ni capturar a los autores intelectuales, como lo han denunciado públicamente organizaciones nacionales e internacionales.
En reiteradas ocasiones, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), ha solicitado al Ministerio Público una investigación exhaustiva, objetiva e independiente. No obstante, hasta la fecha, no se han dado a conocer avances sustanciales.
Juan López, defensor ambiental, asesinado en Colón, vinculado al conflicto por la defensa del agua, el bosque y el territorio.
Su caso representa no solo un ataque a su vida, sino a toda una comunidad organizada que defiende derechos fundamentales.


























