Amarateca, Francisco Morazán.- Con música, poema, presentación de libro y un conversatorio, desarrollado en el Museo Contra el Olvido, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh) celebró este 8 de diciembre sus 43 años de creación, y el segundo aniversario de este espacio de memoria.
Al evento acudieron familiares y víctimas de la aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional, redes de derechos humanos, representantes de instituciones estatales, sindicalistas, representantes de Naciones Unidas y otras organizaciones acompañantes.
El Cofadeh se fundó el 30 de noviembre de 1982, en plena aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional. Desde entonces, ha sido una pieza fundamental en la defensa de los derechos humanos, la búsqueda de la verdad y la preservación de la memoria histórica en el país.
La celebración inició con la participación de la Banda de los Supremos Poderes, que interpretó el himno del Cofadeh y piezas musicales alusivas a la fecha. Posteriormente, se presentó el poemario La muerte, un asunto vital, del escritor Rolando López Trochez, quien compartió con el público la declamación de cuatro de sus poemas.
Durante su intervención, la coordinadora general del Cofadeh, Berta Oliva, recordó que a finales de mayo iniciaron reuniones con el maestro Trochez y con Carlos Padilla para organizar una conmemoración especial por los 43 años de la organización. “Esta semana, desde hoy hasta el jueves, tendremos diversas actividades con artistas de distintos géneros de música, poesía y arte”, afirmó.
Oliva también lamentó la reciente pérdida de Danilo Lagos Guillén, un destacado hombre dedicado a la poesía y al arte. “Su partida nos dejó un profundo sentimiento de pérdida”, expresó.
Aseguró que, tras más de cuatro décadas de labor, desea ser reconocida como “una obrera de los derechos humanos”. “No soy una experta, pero tengo conocimiento y aplico lo que sé”, dijo, subrayando que la lucha del Cofadeh ha sido por la vida, la verdad, la justicia y la memoria.
Asimismo, dijo sentirse maravillosamente maravillada a pesar de los dolores. Es importante reconocer lo que nos hace felices. Recibí la llamada de un hermano que me dijo que iba a llegar. Esto me sorprendió y me alegró mucho. Rolando Montes Girón, hermano menor de Ediltrudis Montes, no solo se unió a Cofadeh, sino que también su familia, incluyendo a dos sobrevivientes del terrorismo de Estado, está con nosotros.
Por su parte, el representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), Bardia Jebeli, expresó que hace 43 años, Honduras enfrentaba graves violaciones a los derechos humanos, como desapariciones forzadas, tortura y ejecuciones extrajudiciales, usadas para controlar políticamente a la población.
Asimismo, sostuvo que esta violencia era parte de una política de Estado durante el retorno al orden constitucional. “La contradicción entre instituciones civiles y represión afectó a toda una generación, dejando a los familiares de las víctimas desprotegidos, sin recursos legales efectivos como el habeas corpus”.
Indicó, además, que las instituciones que debían prevenir, investigar o sancionar las desapariciones no cumplieron su papel y, en varios casos, se unieron a un sistema que negó lo que ocurría y bloqueó la búsqueda de justicia.
“En este contexto, se formó el Cofadeh en 1982 como una respuesta urgente para buscar a los desaparecidos, denunciar y documentar los casos, y apoyarse mutuamente ante la represión”.
Bardia Jebeli, manifestó que la verdad judicial impulsada por las víctimas abrió un camino que el país había evitado. El informe del Comisionado Nacional de Derechos Humanos en 1993 reconoció oficialmente las violaciones, pero la impunidad continuó. Las advertencias de Cofadeh sobre este riesgo no fueron escuchadas.
El representante del Alto Comisionado dijo que los eventos de 2009 y 2017 confirmaron que volvieron prácticas graves sin una respuesta adecuada. Cofadeh ha mantenido la memoria, apoyando a las víctimas, documentado patrones y señalando responsabilidades.
Asimismo señaló que la relación entre Cofadeh y OACNUD ha sido constante y estratégica. “La colaboración en los últimos dos años se centró en la memoria histórica, el apoyo a defensores de derechos humanos, la incidencia internacional y recomendaciones para mejorar instituciones”.
“Esto permitió desarrollar un proyecto de ley de Cumplimiento con las Obligaciones Internacionales hacia las Víctimas de la Doctrina de Seguridad Nacional, basado en la justicia transicional que incluye verdad, justicia, reparación, garantías de no repetición y políticas de memoria”.
Carlos Padilla, en representación de la Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (Secapph), manifestó que este 43 aniversario del Cofadeh celebra una lucha firme y constante por la verdad y la memoria.
“La organización es más que un grupo; es un símbolo de resistencia y voz de quienes han sido silenciados por el Estado”, dijo Padilla.
Asimismo, sostuvo que desde el Ministerio de Culturas de Honduras, se enfatiza que la memoria es esencial para la identidad nacional. Sin ella, no hay cultura consciente ni reconocimiento de los errores y aciertos de la sociedad. No se puede tener una cultura viva si se basa en el olvido y la impunidad.
Dijo, además, que hoy rendimos homenaje a la perseverancia de las madres, padres, hijas, hijos, hermanas y hermanos que, con su dolor convertido en fuerza, han luchado por la justicia.
“Han caminado por las calles, golpeando puertas y recorrido tribunales para hacer oír su voz en una lucha que es común y digna para las futuras generaciones. El camino hacia la justicia todavía es largo, y la demanda de verdad y la presentación de estas peticiones es una lucha que continúa”, finalizó diciendo.

























