NO A LA NAZIONALIZACIÓN DE HONDURAS

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Ayer, el Cofadeh salió a la plaza de los Pañuelos Blancos a recordarle al partido nazional y al partido liberal que ambos son responsables de las desapariciones forzadas por razones políticas cometidas entre 1980 y 1995.

¡Eso no lo vamos a olvidar, porque no perdimos la memoria!, exclamó el Comité en un documento oficial divulgado en la plaza.

Durante los gobiernos bipartidistas de Suazo Córdova, Azcona Hoyo y Callejas Romero, Estados Unidos implantó en Honduras el terrorismo de Estado a través de una doctrina de seguridad nacional que prostituyó con tropas extranjeras atacando vecinos, asesinando más de 200 opositores políticos y desapareciendo más de 180 mujeres y hombres comprometidos con la lucha popular.

El Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras – Cofadeh – fue a la plaza La Merced a recordar a esos seres extraordinarios desaparecidos por anteponer la dignidad, la libertad y la vida al modelo de muerte propuesto a la APROH por los cómicos violentos encabezados por Ronald Reagan, Oliver North, John Bolton, Elliott Abrams y el siniestro John Dimitri Negroponte.

Todos esos hombres gringos violentos, algunos de ellos aún vivos, financiaron al Consejo Hondureño de la Empresa Privada, a las iglesias católicas y evangélicas, juntaron a liberales y nacionalistas, y en racimo fundaron juntos la Asociación para el Progreso de Honduras, la Aproh, que no fue más que una mascarada financiera para matar la oposición.

Los malditos de la APROH contrataron en 1980 mercenarios del sionismo y torturadores argentinos de la Operación Cóndor, los pusieron juntos a militares y policías subordinados a Álvarez, Castillo y Salazar, entre otros, para vigilar, perseguir, desaparecer y asesinar mujeres y hombres luchadores sociales.

Es así como quieren hacer ahora en esta etapa del golpismo electoral bipartidista, para eliminar la resistencia social y política al modelo criminal M13, Comando Sur y movimiento Maga del Mar – a – Lago, que pretenden extender durante un periodo indefinido sin elecciones libres.

Hoy estamos aquí para expresar nuestra solidaridad con las personas trabajadoras de la salud que no están erradas y venteadas ni por el COHEP ni por la AHIBA en ese proyecto de muerte que consiste en devolver a los tiburones de la mafia farmacéutica y a la banca corrupta el control privado del negocio de la vida y de la muerte.

Eso dice el texto divulgado el viernes al lado del Congreso Nacional e invita al mismo tiempo a ese personal médico con dignidad y a sus gremios aún con sensibilidad humana a rechazar no solamente los despidos de sus afiliados, sino a defender el sistema público de la salud amenazado por la nazionalización de equipos, medicamentos y el personal.

El Cofadeh calificó como una auténtica pena estar frente a los primeros pagos públicos del fraude que nos arrastra a la banalización de la Fe y a la privatización de lo público con instrucciones directas de Donald Trump.

En su primer plantón del mes de febrero de 2026, la organización de víctimas destacó que los cristianos que arrojaron agua bendita sobre los fraudulentos designados por Trump – católicos carismáticos y evangélicos pentecostales – andan ahora publicando sus musarañas exorcistas en dependencias públicas para reclamar enseguida sus limosnas y ofrendas que silencian hasta la voz de los santos.

La lectura obligatoria del texto bíblico en escuelas, colegios y dependencias públicas – dice el Comité en su texto — es sólo una pantomima de los discípulos de Jeffrey Epstein y de la mafia millonaria cristiana pedófila que dirigió el fraude electoral del 30 de noviembre de 2025 y que planea dirigir con contratos y subvenciones los años del régimen demoníaco resultante.

Enseguida el texto nombra al Consejo hondureño-gringo de empresarios socios de las corporaciones mafiosas internacionales, aludiendo al COHEP, que se cobra su rol en el golpe electoral con una ley de empleo por hora que precariza el trabajo joven y desmonta los derechos humanos sociales y económicos de toda la clase trabajadora nacional.

El Comité de los pañuelos blancos explica que los actuales despidos masivos en el poder ejecutivo buscan no solamente asegurarse una militancia cachureca liberal en el gobierno, sino borrar la buena imagen de estabilidad que dejó la presidenta Xiomara Castro, quien respetó la permanencia del personal heredado de la dictadura criminal de JOH.

Dice la publicación de la plaza que Xiomara pagó un alto precio por mantener cuatro años a su lado una masa de 75% de personal no perteneciente a su partido Libre y que la masacre laboral afectando a personal calificado representa además una presión ilegal sobre el presupuesto nacional y una muestra evidente del neoliberalismo fascista y de la criminalidad corporativa.

Hacia el primer mes de este parto malhabido del Trumpismo en Honduras – cuestiona el Cofadeh — ya sufrimos el primer asesinato político en el Sur del país, en referencia al crimen contra la fundadora del Bastión del Sur, Margarita Carrasco.

Además, enumera el control contable de los votos mayoritarios del Congreso Nacional entre los liberales de Cálix y la bancada azul, la presión laboral sobre jueces y magistrados del poder judicial y el descuido total de la seguridad personal y jurídica del Departamento 19 en Estados Unidos.

Ni una palabra del régimen sumiso al Trumpismo pedófilo y represivo del ICE, cuestiona el Comité aludiendo al régimen de Asfura Zablah. Ni una sola condena de Panama Papers contra la represión de los y las hondureñas migrantes en Estados Unidos víctimas del limbo jurídico del TPS y la persecución brutal de las milicias fascistas que dirigen Noem, Hegseth, Bondi, Rubio y Trump.  

Concluye el Cofadeh en su plantón que la vulgarización de la fe cristiana haciéndonos creer que los anteriores administradores del Estado no eran creyentes sino hechiceros, matando la dignificación que Xiomara donó a los hospitales públicos y a su personal, y aniquilando la resistencia obrera con leyes involutivas, harán regresar Honduras al tiempo de los Aycinenas, del Batallón de la Muerte 3-16 y al criminal consenso del Banco Mundial.

Esos riesgos se explican por sí solos.

Finalmente, la organización de víctimas de los años 80s hace un llamado a profundizar la conciencia del pueblo hondureño que NO votó (casi el 50% de 6.5 millones de personas mayores de 18 años) y del pueblo que sí lo hizo en conciencia o como víctima del miedo y la manipulación. 

Sugiere concretamente el Cofadeh hablar permanentemente con ese pueblo sometido a una época de estupidización en redes. Pide cuestionar y profundizar la espiritualidad sensiblera por un compromiso colectivo coherente con el Evangelio de Cristo. Criticar y organizar la indiferencia colectiva que amenaza el presente y el futuro del país, y para rematar, invita a movilizar la indignación social sin perder de vista jamás las enseñanzas de las ancestras y los ancestros de la libertad.

Así concluyó ayer en el centro histórico de Tegucigalpa el primer plantón del Cofadeh el viernes 6 de febrero, que coincidió con los primeros días del nuevo régimen de facto de los trumpistas locales fraudulentos, desnacionalizados y sumisos al perverso consenso de Washington y de la vieja Europa guerrerista. Buenas noches.