En un contexto nacional y global turbulento asistimos hoy a este plantón del primer viernes del mes, para expresar solidaridad y denunciar.
Llegamos puntuales a esta plaza como familias sobrevivientes del holocausto de la desaparición forzada, que fue una política de terrorismo supremacista ejecutada por EEUU contra las disidencias sociales, políticas e ideológicas del continente entre 1980 y 1995.
En ese período, igualmente, Israel ya dirigía la brutalidad de la política exterior del garrote republicano estadounidense; agentes instructores de la inteligencia sionista estuvieron presentes en los martirios para disminuir la voluntad y la resistencia de las personas cautivas del batallón de la muerte 3-16.
En 2009, mientras el Comando Sur con los muy demócratas Obamas y Clintons dirigían el golpe de Estado, agentes del sionismo operaban el aparato de represión contra la resistencia social y la familia presidencial en la embajada de Brasil, y durante la dictadura narcotraficante que asaltó el Estado los Hernández compraron armas y equipos para compensar a este operador militar del imperialismo en el Medio Oriente.
En la última tragedia electoral de 2025, el propio personal de la embajada de Israel se implicó directamente con la ASJ y el CNA en la organización regional del simulacro de participación ciudadana que terminó con la imposición de un régimen impostor fruto de la criminalidad organizada transnacional.
En los últimos días, esa subordinación cipaya se compensó obligando a Honduras a pronunciarse a favor de la agresión sionista contra Irán y forzando al Estado Nación a retirarse del Grupo de La Haya, que es una coalición internacional del Sur Global para exigir a Israel el cese de la ocupación violenta de los territorios palestinos, embargar sus armas, sancionar sus operaciones políticas y apoyar las órdenes de captura internacional emitidas por la Corte Penal Internacional contra su liderazgo corrupto.
Estamos aquí también en esta plaza para acompañar la exigencia de toda la justicia que falta por el asesinato de Berta Cáceres hace 10 años. Los investigadores independientes expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han dicho claramente que faltan en la prisión los banqueros que pagaron este crimen transnacional cometido por la dictadura criminal postgolpe, esa misma que ha retomado con fraude el control del Estado.
Así mismo, estamos aquí para acompañar la denuncia del consejero electoral Marlon Ochoa que teme morir a manos de los conspiradores y conspiradoras electorales que pudrieron el proceso electoral de 2025 para imponer farsantes salidos de la prisión o que estaban a las puertas de las mismas, como el exalcalde, la designada, el ministro o las operadoras de la mafia.
La denuncia del consejero Ochoa no es asunto que este Comité se tome a la ligera, porque estamos ante una situación grave que es previsible, y prevenible. El proyecto político de las estructuras criminales nacionales y transnacionales de reinstalar de nuevo a su capo mayor en el Estado de Honduras no es un asunto menor. Continuaremos este hilo.
Finalmente, hoy deseamos terminar nuestra comparecencia haciendo referencia a la reunión de los socios principales de Jeffrey Epstein en Miami, Florida, donde asisten unos presidentes latinoamericanos sometidos a la Doctrina Donroe y ahora al “Escudo de las Américas”, que significa grupo de esquiroles contra los pueblos libres del continente.
Nos toca rechazar esta realidad brutal sin reglas ni restricciones que los millonarios corporativos de Occidente con Trump a la cabeza intentan imponer a los demás, y denunciar el arrastramiento o la adaptación como llamó a eso el primer ministro de Canadá en la última reunión de Davos.
“Los países tienden en gran medida a seguir la corriente para mantener buenas relaciones (con el hegemón). Se adaptan. Evitan los conflictos. Esperan que este conformismo les garantice la seguridad. Y no es así” dijo Mark Carney el mes anterior.
Asfura, que no es presidente legítimo ni legal, se une a otros vasallos de Trump este fin de semana, para negociar según él en un almuerzo con el pistolero del Medio Oriente desde una posición de lacayo, aceptando lo que Trump le ofrezca, compitiendo con Noboa, Milei, Peña, Abinader y otros a ver quién es el más complaciente, siguiendo la lógica de Carney: Eso no es soberanía. Es fingir ser soberano mientras se acepta la subordinación. Culebras.
Y para concluir con la visión de los ricos en esta plaza de un país empobrecido por ellos, nos toca usar sus propias palabras: debemos llegar al momento de dejar de fingir, de llamar a las cosas por su nombre, de reforzar nuestra posición en casa y de actuar juntos. Tenemos que hacerlo porque el supremacismo pedófilo, el odio y la guerra que mata niñas persas en una escuela, nos afectan a todas en cualquier parte de este planeta.
De los hechos y de los hechores, ni olvido ni perdón
Tegucigalpa, M.D.C., 6 de marzo 2026


























