¿ANIVERSARIO DEL GOLPE O ANIVERSARIO DE LA RESISTENCIA?

0
40

Antes de continuar, aclaremos una cosa. Si este domingo usted conmemora el aniversario del golpe, entonces está ingenuamente con la narrativa fascista de los golpistas, ni más ni menos, no le busque tres patas al gato.

Si usted conmemora un aniversario más de la resistencia, o de las resistencias, entonces usted está vibrando con el músculo del pueblo de Lempira, Morazán, Barauda y Berta Cáceres, luchas recientísimas y antiquísimas.

Los golpistas añoran sus camisetas blancas, el Himno a la Alegría del Puma y al sátrapa del Progreso Yoro, mientras la resistencia canta fuerte y claro “van para atrás, son el atrás”.

Este 2026 nos da 17 años para llamar de nuevo las cosas por su nombre. En 2009 lo que hubo fue la suplantación del Cohep por el cartel de los Cachiros y en 2012 la suplantación de los Maradiaga por los Hernández, hasta la reinstalación de la M13 con el JOH liberado el 30 de noviembre de 2025. Todo para asegurar negocios del Maga. Y no será el último golpe.

Vamos de golpe a golpe, de resistencia a resistencia. Pero nadie se rinde, ni la izquierda ni la derecha, ni los ladinos ni los indígenas. De hecho, las elecciones intervenidas en Buenos Aires, Quito, Lima, Tegucigalpa y Bogotá son tan a la mitad del universo electoral que la moneda flota en el aire en todo el continente. Así nos hacen creer.

Los resultados de las urnas se deciden en la cuenta social de Donald Trump y en los centros financieros de Nueva York y La Florida. Pero todos esos resultados carecen de confianza, legitimidad y legalidad. Y todos lo sabemos.

En este modo tramposo de creer que ganan sin ganar, que perdemos sin perder, vamos saltando de una orilla a la otra sin avanzar. Lo único que avanza son las compañías extractivas del petróleo y de los minerales de la industria espacial, y las cuentas de un puñado de millonarios mafiosos sin escrúpulos.

Hemos pasado del golpe militar del Pentágono en 2009, al golpe algorítmico en 2017, al golpe electromagnético seguido de secuestro en 2026 y el más reciente golpe cognitivo de la semana anterior contra el polo patriótico. Son nuevas y viejas modalidades de golpear a los pueblos para robar sin consenso sus bienes, sus tierras, sus territorios, sus riquezas.

Es una combinación de inteligencia militar con intervención de los sistemas electorales, de recursos económicos del crimen organizado para comprar conciencias y la instrumentalización demoniaca de las iglesias y de diversos medios de manipulación masiva, para lavar las operaciones financieras del crimen organizado nacional y transnacional.

Es una disputa global de la hegemonía del sionismo internacional versus el poder creciente de China, Rusia, Irán, Brasil, la India y los países africanos independizados y descolonizados progresivamente de Europa y del norte de América.

Sin quitar esta línea del golpe y del golpismo, nuestro filósofo popular líder del pensamiento social viviente – Carlos H Reyes – hace remarcar que “si con la cuarta urna se hubiese aprobado en 2010 la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente para acordar una nueva Constitución, en ella se hubiesen blindado los recursos naturales, los servicios públicos y los derechos económico sociales del pueblo hondureño, liberándolo de las privatizaciones.

Con una nueva Constitución – apunta Carlos, recordando la tensión favorable al pueblo en 2009 – los bienes nacionales privatizados se hubiesen rescatado y evitado la profundización del neo liberalismo insaciable, esencialmente violento contra la vida de la Humanidad.

Si en junio 2009 la Cuarta Urna avanzaba a la votación favorable como indicaban las encuestas hoy no estuviéramos enfrentados al Caso Próspera que experimenta, clona, compra, vende y avanza territorialmente, ni estaríamos enfrentados a la privatización de la energía eléctrica y otros retrocesos políticos y sociales.

Para eso era la Cuarta Urna de hace 17 años, para ubicarnos en la línea antineoliberal del continente, y por eso las mafias internacionales junto a la embajada, el Comando Sur y sus secuaces locales dieron el golpe y administraron el golpismo hasta nuestros días.

En 2009 Micheleti y Carlos Flores eran la cara visible e invisible del golpe de los gringos; ahora de nuevo uno de estos personajes se asocia con el líder del cartel Hernández para imponer la hegemonía de los libertarianos sionistas millonarios promotores de paraísos fiscales, piratas de nuestro suelo patrio.

Igual que en 2010 Porfirio Lobo fue un figurín de la Casa Presidencial, porque la DEA a través de Juan Orlando Hernández hizo el gobierno de la diarrea legislativa de las normas habilitantes de los delincuentes neoliberales, ahora es Asfura el monigote que cubre las operaciones clandestinas del capo liberado que opera por tiktok.

A nivel global, el papá de esos pollitos en Washington llama a esta disputa política, geoestratégica, el juego. El juego de los comunistas versus el movimiento supremacista sionista. “He estado esperando su jugada y preparándome para esto durante mucho tiempo», escribió últimamente el presidente de los estados desunidos de América que se somete a escrutinio este noviembre en las legislativas.

Él y los demás operadores millonarios del poder creen que sumaron Honduras a Venezuela, Colombia y Perú a Ecuador, Paraguay, Argentina, y Chile. No parece importarles que perdieron en el golfo pérsico y en Ucrania, y en Taiwán, y en México, enfin…

Ignoran las resistencias milenarias y las recientes. Ignoran lo que Carlos H Reyes repite siempre. Los pueblos van a existir. Y los pueblos, sean como sean las circunstancias que enfrenten, siempre triunfan. Y no están viendo el reloj de las elecciones intermedias entre republicanos y demócratas. Están viendo su propio paro nacional en el momento indicado.

Obviamente, para hacer esa afirmación posible hay que luchar. Y eso nos recuerda abundantemente este domingo 28 de junio de 2026.

Sobre la sangre de centenares de mártires, hombres y mujeres víctimas del golpismo, decimos si hay lucha hay victoria. Desde las pequeñas luchas locales a las regionales, a las nacionales. Todas cuentan. Sigamos. Buenas noches.