CUANDO LA INTOLERANCIA A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN PASA AL CRIMEN

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Cuando el periodista Alex Cáceres de HCH denunció esta semana que recibía mensajes amenazantes de diferentes cuentas telefónicas, tuvo la solidaridad inmediata de sus colegas, de figuras políticas y de otras empresas de comunicación, en masa.

Por este medio también nosotras como organización de víctimas nos solidarizamos con él, porque ninguna persona debe ser molestada por sus ideas u opiniones, sin juzgar si esas posiciones son sesgadas, partidarias o especulativas.

Los mensajes anónimos descritos por Cáceres no identifican ningún perfil social, económico o partidario de los supuestos autores, razón por la cual el concierto de reacciones indujo en la opinión pública una generalización culpabilizante del partido Libre.

En un contexto de manifestaciones contra el golpe electoral del 30 de noviembre y de las secuelas del fraude presidencial y municipal, no dejó opción a los especuladores que acusar directamente al partido que ha ejercido libertad de expresión desde las calles frente a un bipartidismo golpista, corrupto, fraudulento y criminal.

Desde el Congreso Nacional, Alex Cáceres informaba el miércoles y jueves sobre las pantomimas de esas bancadas roja y azul intentando de todas formas controlar 96 votos permanentes, incluyendo la compra-venta de la voluntad de al menos 3 diputados de Libre.

Nada justifica que el estilo de un periodista o de un medio movilice intolerancia y mensajes de odio en plataformas digitales, pero tampoco nada justifica que el derecho a la protesta de sectores políticos descontentos con el fraude sea ninguneado y mucho menos criminalizado por los medios.

Cuando el partido nacional de Donald Trump en Honduras negociaba con sus hermanos liberales este nuevo acuerdo legislativo para reimplantar el modelo de muerte en Honduras, varios hombres armados asesinaron en Choluteca a Reina Margarita Carrasco, ex candidata a diputada por el partido Libre en 2021.

Este hecho criminal, el primero del régimen de facto que encabezan Asfura Zabla, Zambrano y Juan Orlando Hernández, no tuvo sin embargo la cobertura en masa ni la condena colectiva de aquellas voces defensoras de la libertad de expresión. El viernes no fue titular en portada de los diarios de la SIP ni fue noticia destacada en las televisoras del golpe.

Reina era una super conocida organizadora de base, luchadora social, defensora de derechos civiles y políticos en Choluteca, lideresa de colectivos de la plataforma social el Bastión del Sur. Organizar y realizar manifestaciones de calle es libertad de expresión desde la base del pueblo, así como es libertad hablar por un micrófono desde la superestructura de la Sociedad.

Esta grave violación a la vida, la integridad personal y la libertad de expresión de Reina Margarita Carrasco es un hecho ya cargado al partido nacional y liberal que anunciaron ambos la suma de sus ensangrentados votos para declarar los colectivos de Libre organizaciones terroristas.

Como partidos organizadores del fraude, obedientes sumisos de las consignas y jerigonzas supremacistas, fascistas y criminales del extraviado presidente de Estados Unidos y su movimiento Maga, liberales y nacionalistas unidos criminalizaron las protestas de los colectivos defendiendo al alcalde Aldana, protestando contra las entregas ilegales de credenciales y exigiendo voto por voto en el Congreso Nacional.

En todas esas protestas, la fundadora del Bastión del Sur fue participante en Tegucigalpa en coherencia con la línea estratégica del partido Libre de respaldar la intervención jurídica del diputado presidente Luis Redondo ante la Corte Suprema, el Ministerio Público y el Consejo Electoral, desconociendo la imposición extranjera del régimen de facto local.

De acuerdo a las primeras informaciones, el asesinato de Reina ocurrió en las Colonias Unidas de Choluteca, desde donde fue trasladada grave al Hospital Regional del Sur, donde laboraba, falleciendo por los múltiples impactos de bala recibidos. Del estigma a las balas, de la criminalización al asesinato.

La reflexión central ante este hecho es que los años que comienzan tendrán mucho de sangre como resultado de la confrontación de un modelo de muerte impulsado por la empresa privada corporativa de Honduras, las mafias estadounidenses y europeas, y los pueblos asentados en los territorios codiciados por esta criminalidad organizada que retoma el Estado.

Es bien evidente que la mara criminal que toma el control total del poder legislativo y el presupuesto nacional desde el ejecutivo, va a reactivar las minas a cielo abierto, las ZEDES que son guaridas fiscales para reemplazar el Estado e imponer la cripto-economía, la precarizacion del trabajo con ley de empleo por hora y la venta de las empresas públicas, lo que disparará la violencia, la desigualdad y el empobrecimiento.

Estamos frente a la Docrina Donroe, que no es más que el fascismo de Trump y otros millonarios que disfrazan su supremacismo, fascismo y racismo con un discurso mentiroso de repulsión comercial contra China y Rusia en el hemisferio occidental.

Próspera ha dirigido desde 2023 un costoso lobby a través de Carlos Trujillo, Roger Stone y Christopher Landau, entre otros, para convertir a Honduras con la colaboración eficaz del bipartidismo Nacional-Liberal en una guarida fiscal anclada en la criminalidad organizada transnacional.

La reimplantación del modelo de JOH a través de los asesinos de Bertha Cáceres viene recargado con el fundamentalismo religioso evangélico-católico, las corporaciones mediáticas haciendo guerra cognitiva, las fuerzas armadas al lado de la M13, y los carteles de drogas, armas e influencias financieras, como lo demuestra precisamente la conspiración asesina recientemente documentada por un grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

En la perspectiva inmediata se ven obligatorias las movilizaciones de los pueblos en sus territorios afectados por reactivación de la minería clandestina, las contrataciones masivas de personas por horas en condiciones precarias de esclavismo, como el que propone la maquila y los holdings empresariales de Cargil, que se pegan entre otros al nuevo régimen de facto de la CIA y el Mosad.

Los días trágicos como el que vive la familia del sur con el asesinato de Reina Margarita se van a multiplicar y no queda más que decir que ello profundizará la contradicción entre la elite odiante, intolerante y asesina, y un pueblo despojado de la fuerza de un partido nacido del golpe de 2009 y lamentablemente desmovilizado por la democracia electorera.

Es el momento entonces de reflexionar en serio qué otra forma de poder tenemos a mano para convivir con vida y esperanza como sociedad, porque los pueblos siempre existirán. Hagamos la reflexión ahora, hasta el fondo. Buenas noches.