El gobierno de Nasry Asfura quiere borrar la memoria histórica de Honduras

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Tegucigalpa.– La eliminación de los decretos ejecutivos PCM-13-2023 y PCM-17-2024 representa un atentado contra la memoria histórica del país, denunció la coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), Berta Oliva.

Las declaraciones se dieron luego de la publicación en el diario oficial La Gaceta del Decreto Ejecutivo PCM-004-2026, mediante el cual el gobierno de Nasry Asfura decidió suprimir y reestructurar diversas instituciones y programas creados entre 2022 y 2025.

Entre las principales disposiciones del decreto se encuentra la derogación, en su artículo 19, inciso (d), del Programa de Memoria, Verdad, Reparación, Justicia y No Repetición para la Reconciliación y Refundación de Honduras, establecido mediante el Decreto Ejecutivo PCM-13-2023 y publicado el 21 de marzo de 2023.

Asimismo, el inciso (h) elimina el Decreto Ejecutivo PCM-17-2024, con el que se creó el Instituto Nacional de la Memoria Histórica, aprobado el 19 de junio de 2024, quedando suprimida esta institución.

Estas medidas forman parte de una reestructuración administrativa que, según ha reiterado el gobierno de Asfura, busca ajustar y reorganizar programas e instituciones del Estado.

Sin embargo, Berta Oliva cuestionó la decisión y señaló que atacar la memoria histórica forma parte de una estrategia para debilitar la conciencia del pueblo hondureño.

“Al tener un pueblo adormecido a través de la religiosidad y de los púlpitos es como les ha servido y les han sacado provecho”, expresó Oliva durante la emisión del programa Voces contra el Olvido.

La defensora de derechos humanos afirmó que la memoria no es únicamente un ejercicio emocional, sino un proceso de conciencia colectiva.

“La memoria es un despertar, y ese despertar no es de sentimiento, sino de conciencia. Conocer lo que ha pasado en nuestro pueblo y en nuestro país es una obligación y un deber”, subrayó.

Oliva también advirtió que estas decisiones afectan otros espacios de formación histórica, como la cátedra morazánica.

“Pareciera que ahora se han vuelto enemigos de Morazán, porque ahí se lleva de por medio la eliminación de la cátedra morazánica. Eso demuestra que el tema de la memoria les resulta incómodo”, sostuvo.

La coordinadora del Cofadeh afirmó que, pese a la eliminación de los decretos, la memoria no puede ser borrada por decisiones administrativas.

“Quien pierde al final son ellos, porque el pueblo que ya ha adquirido un nivel de conciencia no va a olvidar esas fechas emblemáticas ni los procesos que han servido para impulsar conocimiento y concientizar a la población hondureña”, indicó.

Finalmente, Oliva advirtió que los países que no respetan los derechos humanos debilitan su democracia.

“Los derechos humanos no son un capricho de dos o tres personas; son compromisos establecidos en convenios y tratados internacionales. Cuando no se garantizan, no crece la democracia; al contrario, crecen la impunidad, la corrupción, la inseguridad y el sometimiento de los pueblos”, concluyó.