Tegucigalpa. – A quince días de haberse realizado el reciente proceso electoral en Honduras y ante la ausencia de resultados claros y transparentes, una coalición de organizaciones de la sociedad civil, aglutinadas en el Foro Nacional de Convergencia (FONAC), ofreció una conferencia de prensa para denunciar graves irregularidades, cuestionar la legitimidad del proceso y alertar sobre la profundización de la crisis democrática que atraviesa el país.
Durante la conferencia, Mario Urquía, secretario del FONAC, anunció la presentación del informe preliminar de observación electoral, documento que recoge una serie de hechos ocurridos antes, durante y después del proceso electoral, entre ellos lo que calificó como una injerencia extranjera abierta y descarada.
“En este informe se recogen muchos de esos elementos injerencionistas que han habido antes, durante y después del proceso electoral. Un proceso que incluso representantes de organizaciones empresariales han calificado como una vergüenza”, afirmó Urquía, recordando declaraciones del exdirector de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés.
Urquía señaló que Honduras se encuentra en una coyuntura sumamente delicada, marcada por una intervención extranjera sin precedentes en el proceso electoral, destacando que nunca antes se había visto a un presidente extranjero pronunciarse abiertamente a favor de un candidato, coaccionando al pueblo hondureño.
“Esto enmarca intereses económicos que violentan nuestra soberanía nacional y significa también un intento de reseteo de una derecha vinculada con el crimen organizado, enviando un mensaje de impunidad total al pueblo hondureño”, advirtió.
Asimismo, cuestionó que ningún informe preliminar de observación nacional o internacional haya incluido la denuncia de la intervención extranjera ni la incidencia de estructuras criminales en el proceso electoral, elementos que según afirmó fulminan la legitimidad del mismo.
Por su parte, la coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), Berta Oliva, sostuvo que el momento que vive el país confirma que Honduras no puede esperar soluciones impuestas desde el exterior y llamó a asumir una responsabilidad histórica como pueblo.
“No esperemos de nadie que venga de afuera a resolvernos el problema. Somos las y los hondureños bien nacidos los que debemos asumir esa responsabilidad, los que todavía tenemos un sabor a patria”, expresó.
Oliva afirmó que, pese al civismo demostrado por la población el día de las elecciones, lo que se está fortaleciendo es la corrupción y la impunidad. “No hay respeto a la inteligencia ni a la dignidad del pueblo. Están haciendo lo que a su gusto y antojo les conviene”, denunció.
Calificó el proceso electoral del 30 de noviembre como “una muerte anunciada”, señalando que las irregularidades fueron advertidas con antelación y que las acciones posteriores son constitutivas de delito. En ese sentido, hizo un llamado directo al Ministerio Público para que investigue y sancione a los responsables.
“Lo que está ocurriendo es una conspiración contra la democracia, una conspiración que constituye crímenes de lesa patria”, afirmó.
La profesora Fanny Erazo, representante del Colegio de Pedagogos de Honduras (COLPEDAGOGOS), señaló que no pueden existir procesos democráticos cuando la población está intimidada, coaccionada y manipulada, y cuestionó el rol del Consejo Nacional Electoral (CNE).
“Es inadmisible que a más de 36 horas de las elecciones el CNE siguiera definiendo elementos fundamentales del proceso. Si un sistema de transmisión falla, deben establecerse procedimientos administrativos que garanticen tranquilidad al pueblo”, subrayó.
Advirtió que cualquier declaratoria oficial carecerá de legitimidad social y que la fragilidad institucional está impactando directamente al pueblo hondureño, agravada por la injerencia extranjera.
En su intervención, Yury Hernández, presidente del, PRICPHMA afirmó que Honduras atraviesa una situación delicada y comparó el proceso nacional con elecciones recientes en otros países donde los resultados se conocieron en cuestión de horas.
“Han pasado quince días y seguimos sin respuestas claras. Aquí ha habido fraude y el pueblo hondureño no es tonto, entiende lo que está pasando”, expresó, asegurando que las organizaciones continuarán denunciando por todas las vías posibles.
“Hemos vivido un golpe a la democracia”, concluyó.
Desde el Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”, se recordó la larga historia de intervención extranjera en Honduras y se reivindicó el derecho del pueblo a decidir su propio destino.
“Hoy nos cuestionamos si realmente nuestro voto cuenta y si esta democracia liberal nos representa. Estamos cansados de la manipulación y de estos juegos políticos”, expresó la representante del movimiento.
Advirtió que la fragilización de la institucionalidad tiene enormes costos para el país y llamó a dignificar a las hondureñas y hondureños que ejercieron su derecho al sufragio.
Finalmente, Fernando Espinales, presidente del STIBYS, afirmó que el hecho de acudir a elecciones cada cuatro años no significa que Honduras viva en democracia.
“No se puede hablar de democracia cuando la riqueza y la tierra están concentradas en manos de grupos criminales y cuando la voluntad popular es atropellada con la injerencia extranjera”, denunció.
Las organizaciones coincidieron en condenar enérgicamente las acciones que consideran criminales contra el pueblo hondureño y reiteraron su exigencia de que se anule un proceso electoral que calificaron como ilegítimo, reafirmando su compromiso de seguir denunciando y defendiendo la soberanía popular.


























