11 años entre búsqueda e impunidad

La memoria no se borra con falsedades ni discursos de opinión pública, cuando la historia recuerda que hace 11 años se dieron casos de lesa humanidad contra dirigentes sindicales.

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Sandra Rodríguez

Tegucigalpa, Honduras. – Se cumple 11 años de búsqueda del líder sindical Donatilo Jímenez Euceda, quien fue detenido-desaparecido de su lugar de trabajo en el Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA), La Ceiba, Atlántida, el 8 de abril de 2015.

El crimen de lesa humanidad que conmocionó al sector sindicalista se ejecutó en durante la dictadura de Juan Orlando Hernández (acusado en Estados Unidos por tráfico de drogas y armas en 2024 e indultado por orden de Donald Trump el año pasado); mientras que, la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) era Julieta Castellanos, quien no atendió el llamado de auxilio de la familia Jiménez y permitió una querella.

En estos 11 años la familia de “Tilo” como lo llaman, no ha recibido respuestas, por el contrario, el Estado ha revictimizado a su madre (ya fallecida), esposa e hijos, quiénes han enfrentado procesos de criminalización judicial, afectación sicológica y exilio.

Aunque el tema se mantiene en la palestra pública, no hay respuesta concreta que responda ¿Dónde está Donatilo Jímenez?

En febrero del 2025, el Ministerio Público (MP) a través de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV), la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) con el apoyo de la Fuerza Naval y municipalidad de La Ceiba, realizaron acciones de búsqueda “de los restos cadavéricos” de Donatilo Jiménez y en junio del 2024 rastrearon en el sector montañoso de Pico Bonito, municipio de El Porvenir, sin resultado que evidencie su paradero.

En el 2017 mismo MP afirmó que, “De acuerdo al expediente de investigación, Jiménez Euceda, desapareció el 8 de abril de 2015, en ese sentido personal de la FEDCV y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), realizaron varias excavaciones con el fin de localizar sus restos óseos, sin embargo, fue imposible encontrar el cuerpo”. Y reitera “Desde la desaparición de Jiménez Euceda, la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida ha coordinado las búsquedas y varias etapas investigativas sin tener resultados para poder encontrar el cuerpo.”

Aunque el Ministerio Público logró una condena contra José Augusto Turcios Salinas alias «Mayimbu» y Roberto Javier Alemán Castellón alias «El Flaco o El Largo» por el delito de secuestro en perjuicio del líder sindical del CURLA, ha sido incapaz de encontrarlo.

Sonia Martínez, esposa de Donatilo Jiménez afirmó que “no nos rendirnos, hay que seguir luchando y continuar de cerca con las personas que luchan en la búsqueda de víctimas de desapariciones forzadas, aunque no tenemos respuestas algún día las vamos a saber. No es fácil, pero debemos seguir apoyándonos”

Además, resaltó el trabajo incondicional del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), organización que ha representado y acompañado el caso y a la familia desde el inicio.

Para la familia, es ilógico que se responsabilice a supuestos hechores materiales de este crimen, si no hay cuerpo como tal; sin embargo, se ha invisibilizado a los autores materiales, pues Donatilo Jiménez Euceda fue secuestrado estando a bordo del tractor asignado a sus labores en el CURLA que dirigía Gioconda Lee, siendo el jefe de seguridad de esa misma institución Manuel de Jesús Antúnez Pavón y quienes querellaron a las víctimas por los delitos de difamación e injuria, al exigir justicia en el caso del sindicalista desaparecido. Doña Sonia Martínez fue absuelta en los Tribunales, con la defensa legal del COFADEH.