La parroquia Nuestra Señora La Merced de San Esteban, Olancho, emitió un comunicado el 22 de mayo de 2026, en respaldo a las comunidades que enfrentan un conflicto por la defensa de la tierra y los recursos naturales en la zona, haciendo un llamado a las autoridades a buscar una solución pacífica y justa.
En el documento, firmado por autoridades religiosas de la parroquia, la Iglesia expresa su cercanía con las comunidades de Vallecito, Cantones, Las Piedras, Mawiste, Los Liños, Naranjal y otros sectores afectados, señalando que durante años han acompañado sus luchas y procesos comunitarios.
El comunicado destaca que la parroquia ha sido testigo de los avances alcanzados por las comunidades en materia de acceso a carreteras, educación y salud, así como del trabajo agrícola realizado por las familias campesinas para sostener sus hogares y proteger el medio ambiente.

Asimismo, la Iglesia manifestó su preocupación por el conflicto que actualmente enfrentan las comunidades y aseguró que no puede permanecer indiferente ante lo que califican como un atropello contra la población campesina.
“Defendamos el bosque, defendamos nuestros recursos hídricos y la biodiversidad allí presente”, expresa el comunicado, en el que además se condenan los intereses de quienes buscan apropiarse de las tierras para la explotación de recursos naturales y actividades extractivas.
La parroquia también hizo un llamado al Instituto Nacional Agrario (INA), al Instituto de la Propiedad y a las autoridades competentes para que intervengan y den una solución al conflicto, evitando que continúe generando incertidumbre y desgaste entre los agricultores.
De igual manera, pidió a las instituciones de justicia no criminalizar la lucha de las comunidades campesinas que históricamente han trabajado y administrado esas tierras, afirmando que tienen derecho a defenderlas y garantizar el bienestar de las futuras generaciones.
En el pronunciamiento, la Iglesia exhortó a todos los sectores cristianos a unirse en defensa de la vida, el territorio y el ambiente, señalando que la problemática no debe verse únicamente como una disputa por tierras, sino como una defensa del futuro y del patrimonio natural.
Finalmente, la parroquia reiteró su acompañamiento espiritual, moral y logístico a las comunidades campesinas y expresó su esperanza de que las partes involucradas alcancen una resolución que permita recuperar la paz y la sana convivencia en la región.


























