El plantón de ayer, primer viernes de noviembre, marcó el inicio de las actividades previstas en el marco del 44 aniversario de la fundación del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), que se conmemora el próximo 30 de noviembre.
Las conmemoraciones arrancaron de una forma especial: junto a la artista multidisciplinaria y visual, Catta Matute, el Comité construyó en la plaza un altar vivo con imágenes, objetos y personas de carne y hueso, todo vinculado a la desaparición forzada, capítulo no resuelto con Estados Unidos y sus administraciones títeres del partido nacional y liberal, entre 1980 y 1995.
Además de esta representación viva y sentida en la plaza de los pañuelos blancos, Catta compartió la representación de una olla común en el espacio público. Compartir alimentos es un acto de solidaridad, de proximidad humana en momentos que Honduras y el mundo sufren una crisis de humanidad, en parte por la proliferación de esa espiritualidad instrumental recolonizadora que se ha filtrado entre el sionismo, que es lo mismo que el fascismo. Una crisis de sensibilidad humana colectiva, que es fruto de experimentos del imperialismo decadente.
Pero la lucha de este Comité por la memoria y la verdad no se quedó en la plaza. Este sábado 7 de noviembre, un grupo de 35 estudiantes visitó el Museo Contra el Olvido en Amarateca y otra delegación de 55 universitarios de la carrera de Trabajo Social, llegará en unos días, para profundizar su búsqueda académica a través de la observación, la lectura de documentos, el silencio interior y las preguntas.
Para continuar la conmemoración, el 30 de noviembre, una joven de la primera promoción de Estudios Actuariales nos entregará su tesis en relación al caso del desaparecido Germán Pérez Alemán, como un aporte al análisis y a la preservación de la memoria histórica. Estamos todas y todos invitados.
Durante el plantón, la organización humanitaria denunció que el régimen del cachimbeado Donald Trump en Tegucigalpa utilizó la policía para aterrorizar la familia de una integrante del Cofadeh. Bajo la excusa de los “operativos antiterroristas”, un grupo de agentes ingresó ilegalmente a la casa de la activista a las 4:00 de la mañana del pasado miércoles 4 de noviembre.
Encapuchados, los agentes irrumpieron en la vivienda sin orden de juez competente. Destruyeron el llavín de la puerta principal e ingresaron como delincuentes con linternas y armas de guerra apuntando directo al rostro de la familia mientras dormía. Con violencia, ubicaron a las personas adultas contra la pared y las manos en alto, mientras despertaron con terror a los niños sacándolos de sus camas.
«Estamos realizando operativos en todo el sector», justificaron al ser increpados por qué el carácter selectivo contra la vivienda de nuestra compañera del Cofadeh. Esta carrera del fascismo estadounidense conduce al control armado de sus colonias en nombre de la seguridad y la defensa, que no es más que el mismo principio totalitario de la doctrina de inseguridad nacional de Ronald Reagan en 1980.
A propósito del contexto político internacional, el Cofadeh no dejó pasar sin mención la derrota política de Donald Trump, sus millonarios amigotes de la guerra y el sionismo pedófilo, durante las elecciones legislativas de medio mandato. Esa votación aplastante de la población joven hispana, negra y feminista, dijo el Comité, debe redefinir las reglas del juego local. Es un golpe con palo de guayabo para los trompistas que bailaron la danza del deshuesado abatido en Irán, en Ucrania y en las urnas.
Los políticos que asaltaron la elección de 2025 con apoyo del crimen organizado, los bancos, las telefónicas y las agencias federales de Trump, saben que este pueblo espera el momento para hacerles rendir cuentas. Con Watson, Cerimedo, la gente pistolera de JOH y esas dos mujeres tristes, impusieron a ese pajarraco y a ese Zambrano que hoy está pagando favores a los dueños del partido liberal comprometidos con el pasado criminal del país.
La auto masacre electoral de la doctrina Donroe en su propio territorio y el mazazo de Lula a la secta de Bolsonaro en Brasil inspiran, consecuentemente, la máxima que recuerda aquí con frecuencia nuestro sabio gurú de la filosofía social, Carlos H Reyes: los pueblos no olvidan, los pueblos siempre ganan. Pero hay que organizarse y hay que movilizarse siempre.
Los países de América, Honduras en primera línea, comprenden que la soberanía y la dignidad se llevan en el corazón y no en las chequeras, y que los millonarios que intentaron comprarlo todo – como ese tal Elon Musk – perdió 400 millones de dólares en una semana comprando electores en los estados donde los apalearon hasta por las narices. Y sus horribles carros perdieron 25% en la bolsa tras su fracaso.
En Paraguay, el riquito consentido de Trump, el Santiago Peña, se cagó en la vida de más de dos millones de personas que perdieron sus ahorros y sus pensiones en el banco privado de sus amigotes y el suyo propio, que contrataba millonadas de fondos estatales siendo él presidente del país. Su propio partido colorado, ante la evidencia de los hechos, no le aguantó paja. Quiso renunciar con poses de heroísmo, le dijeron no. Pidió 72 horas para prepararse o para fugarse, neles. Fue destituido por unanimidad y fue declarado culpable en juicio político por unanimidad. Y ya fue detenido formalmente por la policía, sin permitirle escaparse como el delincuente prófugo Flavio Bolsonaro.
La lección aquí, como en Argentina, en Brasil y en el propio Estados Unidos, es que las instituciones judiciales en circunstancias apremiantes han mostrado fuerza e independencia. Y esa característica debemos recuperarla en Honduras. La Corte Suprema de Justicia no puede depender de Yani Rosenthal, Camilo Atala, Carlos Flores ni mucho menos de la embajada gringa ni de Tomás Zambrano el evangélico. Y eso hay que conversarlo en público.
Los pueblos deben tomar medidas sin hacer mucho polvo contra la inestabilidad que representan las derechas ladronas y cristianoides, que se ponen a orar como en Asunción ayer justo en el momento que Jesús estaba volteando las mesas.
Visto estos ejemplos del vecindario que sufren la manipulación político-religiosa del sionismo, el Cofadeh concluyó su plantón convocando al pueblo hondureño consciente, a las organizaciones sociales y a la prensa alternativa, a acompañar sus conmemoraciones de su 44 aniversario de existencia. Buenas noches

















