Otra vez la injerencia extranjera invade la soberanía nacional

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Sandra Rodríguez

Tegucigalpa.- El pasado 27 de enero, tomó posesión a lo interno del Congreso Nacional, el impuesto presidente Nasry Asfura Zablah, jurando seguridad, educación, salud, empleo, infraestructura, desarrollo agrícola, reactivación de la economía y mas promesas totalmente inversas para el pueblo.

También aseguró que no habría “más división, insultos, venganza, odio que vamos a seguir adelante” y que promovería la paz, prosperidad, respeto y unidad familiar, sin diferencias, colores políticos e ideologías que dividen.

Pasados 100 días de su gobierno al que llaman “la racha”, palabra que simboliza un lapso de buena o mala suerte, en Honduras parece que todo va en retroceso, especialmente en materia de derechos humanos, comparado a todo el avance que se obtuvo con el gobierno de la presidenta Xiomara Castro (2022-2026) y el partido Libertad y Refundación (LIBRE), brazo político del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).

Estudiantes de Universidad Nacional Autónoma de Honduras durante una protesta en el Congreso Nacional
Estudiantes de Universidad Nacional Autónoma de Honduras durante una protesta en el Congreso Nacional

Para hacer un análisis de contexto en los primeros 100 días de impuesto gobierno de Nasry Asfura, hay que ver el contexto internacional, expresó Berta Oliva, coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH).

“Es tan invasiva la destrucción de la vida, las libertades, la dignidad y autodeterminación de los pueblos por la descarada injerencia generada desde el imperio, los efectos que se están dando aquí son gravísimos, violentando todos los derechos” -dijo Oliva- y solo haciendo respiros profundos es que se puede mantener la calma. La población no debe esperar a que las cosas cambien, sino ver cómo se incorpora para salir con vida y lograr cambios estructurales en nuestro país.

En Honduras el tema de derechos humanos es gravísimo, lo que más se hace es violentar los derechos de los pueblos y la dignidad de la gente.

Para el caso, los despidos masivos violentan todas las conquistas laborales que han costado sangre y privación de libertad de los luchadores sociales para tener códigos y leyes en favor de los obreros, desde ahí estamos en una flagrante violación y es triste ver una aparente conformidad popular.

Se ha hecho recorte de personal médico sin ninguna justificación más que el nivel de cinismo afectando un sector tan necesario y básico, al igual que la educación, también afectado en infraestructura y merienda escolar, recortando el Presupuesto General de la República.

A criterio de Oliva, un pueblo con salud y educación tiene posibilidad de diálogo e incidencia para cambiar y no de confrontar como lo hace este “gobierno”, pero uno entiende por gobierno la capacidad de independencia de poder; Sin embargo, vemos una institucionalidad quebrada y concentrada a la vez en un solo Órgano que decide, pero no genera equilibrio entre lo justo y la justicia. En tema de ddhh, esa concentración que tiene y se le permite al Congreso Nacional, asusta.

Recordó que, desde el primer día de gobierno nacionalista, el CN fue el centro de acción, ahí Asfura asumió el poder encerrado y encuartelado, “para mí, estaba claro que todas las decisiones a partir de ese momento se iban a discutir, ejercer e imponer desde el Poder Legislativo. Pero con un Congreso que no genera confianza, más cuando hay diputados sin ser electos”.

Mentiras impuestas

La mediática hace resonar las mentiras que te el oficialismo impone, dicen que no existen los hospitales que empezó a construir el gobierno de la presidenta Castro, pero al referirse al tema hasta se equivocan por la farsa que se dio durante la pandemia del Covid-19 y dicen “los hospitales móviles” (acto de corrupción de la dictadura Hernández). Pero es lo que tienen en la mente y en sus palabras.

Los 100 días son gravísimos, porque las estadísticas en temas de violencia y quebrantamiento de la institucionalidad son más que evidentes. Y, cuando esta se normaliza, los ddhh permanecen tan frágiles que no podemos hablar de garantías de derecho, añadió la defensora.

Recomendó que, se debe monitorear los medios corporativos, lo que expresan los panelistas y funcionarios en sus discursos de odio. “Un expositor dijo que los ddhh no solo son de los comunistas y revoltosos”, desde ahí afirma que harán una estrategia para imponer, defender y tutelar ellos mismos los ddhh y no la sociedad.

La defensora, prevé una difícil tarea, ya que son declaraciones de un político acostumbrado en los años 80, a violentar los derechos estudiantiles universitarios y sus organizaciones víctimas de la Doctrina de Seguridad Nacional.

Ante el desprecio por los proyectos de bienestar social, Oliva hizo un llamado al pueblo para que no pierda la esperanza, aunque parece que no se haya puerto donde desembarcar, pues el Partido Nacional controla todo con el fin de paralizar al pueblo.

“Mientras existan luchadores independientes, que no nos han quitado el derecho a soñar y vamos a seguir soñando, los pueblo tienen que ser libres y esa libertad debemos lucharla para tenerla”.

También lamentó que la figura del exilio volvió en estos 100 días y que entre sus víctimas haya jóvenes brillantes porque les ofrecen en cárcel o muerte. ¿Qué clase de gobierno es? sus madres, familia, compañeros y amigos los lloran, saben que el exilio no son rosas, sino el acomodamiento de ver cómo se acopla la vida a una normalidad ajena.

Otro ataque a la juventud, se ha dado con los cuerpos represores del Estado. El pasado 20 de abril, Axel Medina estudiantes de Trabajo Social, fue impactado por una bala policial y perdió un ojo, por defender el 6% de presupuesto para la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), y se ve una aparente calma y solidaridad sin exigir justicia, eso también inquieta a Berta Oliva.

No se puede borrar la memoria

Y si volvemos nuevamente al primer día de la instalación legislativa, el 25 de enero de 2026, en conmemoración del Día de la Mujer Hondureña, un grupo de compañeras que realizaban una manifestación pública, fueron brutalmente atacadas por la policía quienes les lanzaron gases lacrimógenos para desarticular la actividad popular, violentando el derecho a la libertad de expresión y asociación de las mujeres especialmente organizaciones feministas.

“Se ve que hay una línea para borrar la memoria que es la libertad de los pueblos, la cual desarticulan y articulan como ellos creen y como ellos la imponen”, afirmó la defensora. En este sentido el actual gobierno abolió los Decretos Ejecutivos PCM 04-2022, PCM 13-2023 y PCM 17-2024.

No sólo es leer números o códigos, sino que representa un atentado contra la memoria histórica del país, plasmados en el PCM-004-2026 del diario oficial La Gaceta, con el cual se confirma la mala racha en materia de ddhh, al derogar parte de la LEY PARA LA RECONSTRUCCIÓN DEL ESTADO CONSTITUCIONAL DE DERECHO Y PARA QUE LOS HECHOS NO SE REPITAN; el Programa de Memoria, Verdad, Reparación, Justicia y No Repetición para la Reconciliación y Refundación de Honduras; y la creación del Instituto Nacional de la Memoria Histórica.

Pero el pueblo tampoco debe olvidar que Asfura fue mencionado por el Ministerio Público en el 2024 por casos de corrupción cuando fue alcalde del Distrito Central: MP a través de UFERCO presenta requerimiento fiscal contra exalcalde capitalino por ser parte de un esquema para drenar fondos públicos y posteriormente proceder al lavado de dinero.

“se presume que otra parte del dinero fue desviado para financiar campañas políticas, cubrir gastos no oficiales de la alcaldía, pagar tarjetas de crédito de Asfura Zablah y sus descendientes, y realizar compras personales, como joyas”, dice parte de la denuncia.

Han llegado al punto de que, “los gobernantes hablan de eliminar y desaparecer la fotografía de un presidente -del Poder Legislativo- Luís Redondo y colocar otra imagen ¿en qué estamos? Se preguntó Oliva, eso es quebrantar la memoria, enajenar a los pueblos y decirle a su gente “aquí no mandan y no tenemos guiones ni guías, para respetarlas, aquí mandamos nosotros”, es una dictadura y se va consolidando con un rencor impresionante.

La represión va contra los que piensan diferente y hasta han mencionado quitar la personería jurídica de un partido político (LIBRE), y no olvidemos como el juez Kevin Castell en la Corte de Nueva York se refirió de ellos (Partido Nacional), no fue el pueblo hondureño.

Honduras sin Gobernanza

El pueblo hondureño está enfrentando una situación antidemocrática, donde no se respetan las libertades ni las organizaciones. Se justifica una Ley de Reactivación de la Economía con la masacre laboral (innumerables despidos), abusos y controlar el poder “eso es inaudito” y alejado de la conciliación social, porque después de lo que hicieron en el 2009 con el golpe militar, siguen haciendo lo mismo, solo que en cámara lenta, de a poco -detalló Oliva-, construyendo discursos teóricos para que la gente crea que pueden revertir lo hicieron “con aquel que tenía 45 años de condena…”

Parafraseando al escritor Eduardo Galeano “el mundo está al revés”, Berta Oliva dijo que Honduras cumple esa frase y cuesta entenderlo, porque uno trabaja desde la lógica de la seguridad, protección, amor, esperanza, cariño, construcción, articulación y soberanía; no de estar tranquilas sabiendo que hay un proyecto de entregar el territorio.

Lamentó que en la administración Asfura “ya no tenemos ni voz, nos están dejando sin tierra, bosques, sin ganas de la continuidad. Al llegar a los 100 días es momento para evaluar, pero yo confío en los respiros de los pueblos, y que cuando dicen ¡ya! y se levantan, son como una ola incontrolable”.

Continuó “y este pueblo suele aguantar, pero también cuando se levanta lo hace sin odio, sin armas de guerra, pero con la voz fuerte y potente, por eso confío y nadie nos puede quitar la posibilidad de soñar y seguir soñando. Los pueblos triunfan porque son los que tienen la razón”.

Hay que luchar y analizar para saber qué y como es lo que tenemos que hacer y conocer donde estamos, pero sin olvidar que todavía hay misión que cumplir, finalizó la defensora de los derechos humanos.