UNA GUERRA DE 40 DÍAS EN EL GOLFO DE PERSIA Y MÁS DE 40 LADRONES EN HONDURAS

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Hoy ha comenzado en Islamabad, la capital de Pakistán, una mesa de negociación de paz solicitada por Estados Unidos 40 días después de recibir metales pesados sin interrupción durante la agresión a Irán.

Instrumentalizado por el sionismo expansionista, el ejército de Estados Unidos fue al golfo de Persia inflado por la egolatría siniestra de Donald Trump quien, sin embargo, ha terminado desinflado por la resistencia islámica de Irán, Irak, Líbano, Jordania, Palestina y Yemen.

Sin portaaviones ilesos en los alrededores, con sus bases militares literalmente destruidas en los países ribereños, sin aliados beligerantes en la región árabe, abandonado por la OTAN de la vieja Europa y con un candado de acero en la garganta del golfo bajo control persa, el imperio se va quedando solo con sus bravuconadas.

Con una crisis de liderazgo evidente del mando militar en Washington y con Israel desesperado por arrasar la resistencia islamista que impide su voracidad territorial, esta parte medioriental del mundo ha salido temporalmente de una cuaresma sangrienta, que no coincide con la pascua cristiana de la resurrección después de 40 días del nazareno en el desierto.

Aquella cuaresma lejana pasó también por el calendario de Honduras, donde el empleado de Donald Trump – el impresentable Nasrry Asfura Zablah – aprovechó el tiempo santo donando 100 mil lempiras por cabeza en el Congreso para ejecutar venganza política por mayoría contra el único testigo directo del robo electoral del coehp, la M13 y la mafia internacional del Maga, hablamos del honorable consejero Marlo Ochoa.

El próximo lunes, sin la presencia de los acusados, una comisión de diputadas elegidas sin contar sus votos finales esperan a cinco denunciados ya sentenciados en juicio de venganza, para proceder a las pantomimas finales que formalicen su destitución ante el aplauso de 91 focas que comieron pescado en semana santa.

En este reino marino, primero expulsaron al fiscal general Johel Zelaya; después bajaron de la presidencia de la Corte Suprema a la magistrada Rebeca Obando y el lunes apartan a los representantes de Libre en el Consejo, el Tribunal y en el Registro electoral.

Como bien lo ha denunciado el ex consejero Marlon Ochoa, el objetivo del Cohep, la asociación de bancos, la unión de la antigua Europa y la embajada de Trump en Tegucigalpa, es asegurar un mando único de los tres poderes formales que facilite el retorno del líder de todos los capos de la región a la conducción de su proyecto dictatorial.

Así como la CIA aprovechó la dictadura de Carías para organizar las fuerzas armadas de la oligarquía a inicios de los años 50, la mafia de millonarios corruptos vinculados a esa misma agencia, al Maga y al sionismo internacional, usan al alumno superado de Callejas como su hombre para anexar de nuevo a Honduras a la criminalidad transnacional.

Así visto el panorama global, este mundo del oriente próximo no está fácil, y menos el más próximo que es nuestro mundo. Conviene, entonces, que pensemos en la reacción, la resistencia y la organización; reflexionemos sin creer como inocentes en la ilusión de que el Trumpismo morirá en las elecciones legislativas de noviembre.

El tiempo que nos desafía ahora no es para la gente que busca bulla electoral con el objetivo inmediato de formar gobierno. Como lo decíamos en 2009, ponerse en alistamiento preelectoral con identidad de oposición cuando la Patria se cae, es una pobrísima visión sin conciencia de la amenaza descomunal. Una irresponsabilidad.

El Trumpismo no liberó a Juan Hernández en noviembre porque sea el hijo de doña Elvira la católica, ni porque les guste como sparring de Mel Zelaya para las elecciones de 2029, lo sueltan para asegurar su nueva área de influencia hemisférica anti China que llaman escudo de las américas donde necesitan un segundo Bukele en la red TikTok. Y en la sede Príspera…

Cuando fueron al Caribe lejano a matar pescadores y a secuestrar al presidente Maduro y a su esposa Cilia no iban para combatir a ningún cártel narco, fueron según ellos a robarle al Chavismo la gerencia del petróleo y el oro del Orinoco. Y a demarcar el territorio a China, a Irán y a Rusia.

Y aquí viene una cierta esperanza en este panorama brutal. Cuando le cortaron el tránsito de combustible de Venezuela y México a Cuba apostaban que el pueblo de Fidel se alzara en masa contra Raúl y Díaz Canel en un país ahogado, pero ni el pueblo se alzó contra sí mismo ni Cuba se rindió. La solidaridad del mundo la sostiene en sus brazos, y aleja cuanto puede a ese Rubio y su camarilla envenenada.

Hace 40 días Donald Trump partió en excursión al Golfo de Persia asociado con Israel para atacar a misilazos una civilización de 6 mil años de antigüedad. Iba de paseo según dijo con el objetivo de bajar por los túneles de Isfahán a recoger el uranio enriquecido.

El tipo creía que asesinando 180 niñas y al líder religioso chiíta, el Ayatola, el pueblo persa se vendría abajo y le daría humillado las llaves de Teherán. Pero pasó una cuaresma en el desierto con 40 días y 40 noches, con cien olas de misiles, y terminó pidiendo tiempo fuera, porque todas sus bases en Irak, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes e Israel terminaron borradas del mapa por Irán, y sus grandes inversiones corporativas atacadas, y con el golfo bajo control total de la armada iraní.

Así las cosas, a este momento, el Trumpismo que hace juicios de odio en su Congreso hondureño contra el heroísmo de Ochoa y Morazán, y que tiene como mandadero presidencial a un pelele sin identidad, NO posee el petróleo de Venezuela, la rendición de Cuba ni la llave del candado del golfo pérsico. Está hule.

En esos frentes la diferencia la hacen la resistencia del pueblo de Chávez, de Martí y de Fidel, del pueblo palestino, persa, libanés y yemení, entre otros; en nuestro caso, debe ser la resistencia del pueblo de Lempira y Morazán que guíe este momento, no podemos entregarnos a una orda de beduinos sin Madre.

Es el momento de pasar de la reflexión a la acción, de sacudir la cabeza. Estamos cansadas y abatidas de tantas batallas continuas después de la ocupación de 1980, el ajuste de los 90´s, el huracán del 98, el golpe del 2009 y el narco hasta nuestros días, pero el pueblo tiene agallas y tiene garras. Y es un deber compartido animarnos, enseñarnos el camino, el que sea, y enseñar al grupo que asalta nuestra Patria que corre sangre por nuestras venas. ¡Es la hora! Buenas noches.