Tegucigalpa.- Han pasado 4 días del asesinato del abogado y notario guatemalteco Juan Francisco Solórzano Foppa, ocurrido el pasado sábado 17 de octubre, durante un ataque armado en el Campo Marte, zona 5 de la Ciudad de Guatemala. Aún no han sido identificados ni autores materiales ni tampoco intelectuales del hecho, pero la familia confía en que pronto se hará justicia.
En torno al caso y según lo publicado en el diario Prensa Libre de Guatemala, “los hermanos Rigoberto Choc Toz, de 30 años, y Daniel Zaqueo Choc Toz, de 18, capturados el sábado 17 de octubre como sospechosos del asesinato de Juan Francisco Solórzano Foppa y Gustavo Adolfo Aguilar Gamarro, quedaron en libertad por falta de mérito el domingo 18 de octubre, después de una audiencia judicial en la Torre de Tribunales”.

Pero, para entender la magnitud y el impacto de este crimen, vamos a citar las declaraciones de Julio Solórzano Foppa, tío de la víctima, en medios guatemaltecos, quien narra cuál ha sido el accionar de la familia Solórzano Foppa en la defensa de los derechos humanos en Guatemala durante décadas y los vínculos de su sobrino en esa misma lucha.
“Es no solo un atentado contra su vida, estas cosas tienen otros propósitos y ciertamente otros impactos: generar miedo, generar desconfianza, desestabilizar el país. Juan Francisco fue una persona dedicada toda su vida a la justicia, a la denuncia, un hombre extraordinariamente valiente y trabajador en esas cosas, en todo lo que él escogió en distintas etapas de su vida, y es una pérdida irreparable. Mi hermana, por supuesto, está desconsolada, toda la familia”, inició diciendo.
Es importante mencionar que Julio Foppa señaló cuáles son los vínculos familiares en la defensa de los derechos humanos en Guatemala y de los crímenes de lesa humanidad de los que su familia ha venido siendo víctima durante décadas.
“Hay algo que sí vale la pena decir que tal vez no todo mundo sepa: la familia Solórzano Foppa ha sufrido terribles pérdidas por la violencia. En junio del 80, mataron a Juan Pablo Solórzano Foppa, que era un revolucionario y murió en un encuentro con el ejército en Nebac. El 19 de diciembre de 1980 fue secuestrada y desaparecida en la ciudad de Guatemala Alaide Foppa, nuestra madre, la madre de Silvia y mía. Tenemos una hermana que afortunadamente sobrevive, Laura Solórzano Foppa, que vive en Ecuador”.
“En junio de 1981 mataron a Mario Solórzano Foppa, periodista, también militante revolucionario, en la ciudad de Guatemala. Y algo que poca gente conoce es que el papá de Juan Francisco era el comandante Camilo en el movimiento revolucionario y lo mataron en 1983, también en la ciudad de Guatemala”, agregó.
Señaló, además, que él siempre fue creyente de que la violencia en Guatemala había terminado con la firma de los acuerdos de paz.
“Yo personalmente siempre creí que la violencia política había terminado con lo que conmemoramos ahora, los 30 años de la firma de los acuerdos de paz. En este momento no se puede determinar exactamente, pero esperamos que pronto se sepa quiénes fueron los autores.
Añadió que “el impacto, como un crimen político, ahí está, y hay muchas personas y organizaciones que se quieren subir y utilizar este terrible crimen en contra de Juan Francisco Solórzano Foppa para desestabilizar al país, para desestabilizar al gobierno, para crear miedo, para que no regresen los exiliados, para que no actúen políticamente las personas comprometidas”.
Agregó que Guatemala tiene que luchar y seguirá luchando por su democracia y por el combate al crimen organizado, y Juan Francisco ha dado su vida por eso.
El ejemplo como legado
Foppa señaló que su sobrino deja un legado enorme, y el más valioso, el ejemplo: la gente que se compromete, la gente que no se raja, la gente que denuncia y que pone su vida en juego si fuera necesario. Pero Juan Francisco no es un ave solitaria, es parte de un país que trata de salir adelante.
Añadió que es terrible, es una pérdida terrible. No podemos pensar que esto es normal, no podemos regresar al pasado. Esto tiene que aclararse. Hay una responsabilidad importante del Ministerio Público y de Gobernación, y tiene que darse con los responsables. Pero resulta terrible y triste y condenable que haya quienes quieran usar el asesinato de Juan Francisco Solórzano Foppa para llevar agua a sus molinos, para beneficiarse políticamente, para acusar a otros.
Además, contó que su sobrino antes de sus 30 años ya era el más capaz en el Ministerio Público.
“El legado es de un hombre muy inteligente, muy capaz. Miren, cuando él era fiscal contra delitos contra la vida con Claudia Paz y Paz, se tuvo que modificar una regla interna para que él pudiera ser jefe fiscal cuando aún no tenía 30 años. Él ya era la persona más capaz en el Ministerio Público en la persecución del crimen organizado, en particular de las maras. Yo recuerdo que él fue llevado a Estados Unidos para asesorar a los norteamericanos que tenían problemas con maras latinoamericanas. Su ejemplo es su gran legado”, recordó.
Solidaridad y homenaje
Muchísima solidaridad. Yo estaba en Estados Unidos cuando sucedió, volé ayer a Guatemala y mi hermana me cuenta que organizaciones que tradicionalmente hacen los eventos del 20 de octubre se acercaron a ellos para decir: “Queremos incluir a Juan Francisco en el homenaje”, y así va a ser.
¿Cuál es mi lectura? El 20 de octubre conmemora el momento más luminoso de la democracia en Guatemala, la Revolución de Octubre, encabezada por Juan José Arévalo y que tuvo su segundo momento con Jacobo Árbenz. El 20 de octubre es el inicio de esos diez años de democracia muy prematura, no solo para Guatemala, sino para toda América Latina, que terminó con la intervención americana del 54 y después vino una cadena de dictaduras en Guatemala, agregó.
Mi hermana ya había tomado la decisión, con la cual yo estoy totalmente de acuerdo: se va a llevar el cuerpo de Juan Francisco al Parque Central para estar en el evento del 20 de julio a las diez de la mañana en el Parque Central, junto con los organizadores tradicionales de los eventos de esta fecha, agregó.
Finalmente, señaló que tiene total confianza en que las autoridades logren dar con los autores materiales e intelectuales de este hecho que enlutó a la familia y conmocionó a un pueblo.
“Nosotros tenemos confianza en que las autoridades van a hacer todo lo posible y sé que lo están haciendo. El presidente Arévalo personalmente me ha dicho que está comprometido totalmente en la búsqueda de la verdad, de la información. Sabemos que el Ministerio Público también lo está. Que haya habido algunas fallas y circunstancias del momento, estas cosas suceden, pero la investigación apenas comienza».
«Vamos a esperar a la información dura y no irnos con estas fallas de momento para aprovecharse y atacar al gobierno, a todo mundo, y meter miedo. Entonces, yo tengo mucha confianza en que se tiene que llegar al fondo, en que las instituciones a las que les corresponde encontrarán a los responsables intelectuales y materiales y los llevarán a la justicia”.

















