Este viernes 5 de junio estamos en la Plaza de los Pañuelos Blancos para recordarnos que vivimos días difíciles, azotados por la peor plaga de humanos que vienen de la criminalidad organizada cegados por la ambición, la codicia y el odio.
Dirigidos por el indocumentado de Nueva York, el pedófilo de Mar a Lago y los piratas de Roatán, los criminales de colores tienen su plan macabro y vienen desbocados contra las riquezas nacionales.
Separando comunidades, comprando falsos liderazgos y asesinando con saña, los grupos privados que controlan los diputados de Cerimedo, de las mujeres mañosas del Consejo Electoral y de Trump, pasaron ayer en el Congrezoo un mamarracho jurídico para quebrar la paz del campo.
Pagando la factura cara a sus financiadores, liberales y nacionalistas se han lanzado contra el pueblo organizado, el magisterio, los pueblos originarios, las organizaciones campesinas y los estudiantes, aprobando para las transnacionales una excepción indefinida de sus títulos concesionarios y amenazando con cárcel a las personas que se manifiesten.
Frente a los hechos y en días como éstos, evocamos a la clase de hombres y mujeres que enfrentaron el fascismo de 1980, héroes y heroínas que sacudieron la lucha popular planteando su convicción que “en las calles está el poder”, que gringos go home” y que fuera-fuera tropas extranjeras.
Aquellos seres extraordinarios siguen apuntando al cohep y a su cámara comercial pitiyankee por empujar esa ley anti tierras y anti territorios, copia al calco de la ley que revuelve al pueblo de Bolivia donde el imperio se cree dueño.
Estamos aquí para conmemorar el legado del profesor Tomás Nativí, quien fue desaparecido de modo permanente el 11 de junio de 1982, dejando un país como el de ahora: en manos de canallas vende-patrias.
Estamos también aquí para condenar las acciones de injerencia de Estados Unidos contra la soberanía electoral de Colombia, adulterando el censo, obligando con pagos a la gente a modificar su voto y construyendo un relato calcado del golpe electoral en Honduras el 30 de noviembre de 2025.
La ultraderecha de Abelardo de las Espriella, que se cree el capitán América, testaferro del clan Uribista, no debe tener ningún chance en la segunda vuelta porque la inestabilidad de Colombia que él representa es el plan del gran garrote contra China.
Animamos a Colombia a no tragarse la fórmula delincuencial utilizada contra el pueblo de Honduras, y a mandar al carajo a los injerencistas manaderos de la burguesía narca.
¡Vivan los estudiantes que conmemoran su fecha nacional el próximo 11 de junio y vivan sus profesores que están en pie de lucha contra una papada que no es gobierno ni liderazgo nacional, simplemente un despojo árabe, palestino, israelita y gringo en un territorio ajeno que creen su patio!
Que nadie guarde silencio en estos días difíciles de reparto y que nadie olvide que frente al modelo patriarcal que separa, divide, desplaza y despoja, somos la resistencia ancestral de un pueblo con memoria y que sigue vivo, sin miedo.
5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente destruido por Europa, Asia y Estados Unidos, y 11 de junio, la fecha que esperamos.
Cofadeh
Tegucigalpa, M.D.C., 5 de junio de 2026


























