Sandra Rodríguez
Santa Elena, La Paz. En el marco del 17 de abril Día Internacional de la Lucha Campesina, la lideresa indígena lenca, María Felícita López, denunció que su casa fue allanada ilegalmente por 15 elementos de la Policía Nacional y un civil con indumentaria militar que es reconocido activista del Partido Nacional.
Al momento de los hechos, solo estaba su hijo de 12 años en casa, ubicada en la aldea San isidro del Volcán, Santa Elena, departamento de La Paz, zona fronteriza con El Salvador donde sólo se tiene acceso caminando, porque no hay carreteras.
El miércoles 15 de abril, a las 3:20 de la tarde, el niño regresaba de la escuela, al ver la casa cerrada se quedó en el patio y cuando se disponía a realizar trabajos propios del campo, llegaron los hombres uniformados y armados, lo intimidaron y abrieron la puerta a patadas.
“Me abrieron la puerta a patadas y se metieron en mi casa, abrieron las maletas donde guardo documentos personales de los cipotes, me humillaron el niño con amenazas”, denunció López.

El menor, quien tiene discapacidad visual, fue interrogado por los policías preguntando por su madre y padre. Al responder que estaba solo, le advirtieron que no mintiera. Después de fueron al solar, pusieron aparatos (sin explicar) y preguntaron quién cuidaba los animales.
En el Volcán tampoco hay energía eléctrica, por lo que es casi inexistente el uso de telefonía móvil, y eso no permitió que los vecinos tomaron fotografías. Después, dos policías se fueron a la casa de la señora Berna Pineda (adulta mayor), cerrajeaban las armas y manipulaban las bombas lacrimógenas, a modo de intimidación.
Nosotros somos la autoridad
López agregó que, cuando llegó un líder de comunidad les dijo a los policías que, antes de ingresar debían tener autorización del Concejo Indígena. A lo que respondieron “vos estás equivocado, nosotros somos la autoridad y vamos andar donde queremos”.

Para sorpresa de la defensora, quien andaba en el pueblo cuando le avisaron, considera que esos actos de intimidación surgen a raíz de acciones por defensa de tierra y territorio ante autoridades municipales de Santa Elena, el alcalde nacionalista William Ventura, donde trataron temas de desarrollo comunitario y les dijeron que su aldea era de las más problemáticas por oponerse a proyectos de desarrollo (de interés privado).
Desde entonces el grupo indígena de Santa Elena, advirtió que podría venir acciones intimidatorias contra los miembros del Concejo, del cual Felícita es integrante.
Reconocida trayectoria
Hasta hace unos meses, la defensora ocupó el máximo puesto en la dirección general de la Coordinación Nacional de Pueblos Originarios y Afrohondureños, perteneciente a la secretaria de Desarrollo Social (SEDESOL) durante el gobierno de la presidenta Xiomara Castro; en 2022, obtuvo el Premio Europa de Derechos Humanos; 2021 obtuvo el reconocimiento “Carlos Escaleras”, por la defensa del ambiente; ese mismo año se estrenó un documental de su biografía , “…Y gritando voy a morir” de Luis Bruzón Delgado; En 2022, la revista Forbes Centroamérica la incluyó entre las 14 mujeres más influyentes de Honduras y entre las 100 de Centroamérica.
Reiterados ataques
Este hecho, del pasado miércoles, le recordó el allanamiento del 22 de octubre de 2015, cuando un grupo de 20 policías, 10 militares y 9 civiles allanaron su casa y dos más de la comunidad, amenazaron a las mujeres y golpearon a los niños entre ellos el mismo adolescente que hoy tiene 13 años, desde entonces es beneficiaria de medidas cautelares decretadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El pueblo indígena lenca de La Paz, mantiene una contante lucha por la defensa de los bienes comunes de la naturaleza, tierra y territorio, enfrentándose a personas de poder político y económico como la recién nombrada delegada asesora presidencia de Nasry Asfura, Gladys Aurora López. Además, la sustituta en el cargo de Felícita es la también paceña Gloria López, reconocida activista nacionalista.
“Nos llevarán hasta la muerte porque aquí nadie se rinde y nosotros sabemos bien lo que nos viene”, puntualizó Felícita López, habitante del Volcán, donde trabaja el cultivo de la tierra y lidera grupos de defensoría indígena, especialmente de mujeres.

























