El arte que resucita la memoria: Johnny Mcdonald y su pincel combativo

0
41

Tegucigalpa.— En las paredes, las mantas y los espacios públicos donde antes solo había silencio, Johnny Mcdonald ha dejado rostros, colores y versos. Para el artista hondureño, conocido como el “Hombre del Pincel de Oro”, el arte no es únicamente una expresión estética: también es una forma de mantener viva la memoria.

Su historia con el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) comenzó cuando tenía apenas 19 años. Durante más de una década, su trabajo estuvo ligado a la organización y a las familias que continúan reclamando verdad y justicia por sus seres queridos desaparecidos.

Cuando fungió como director de arte del COFADEH, Mcdonald convirtió las instalaciones de la organización en una especie de galería de la memoria. Pinturas, esculturas, afiches y, especialmente, sus conocidas mantas en blanco y negro comenzaron a retratar los rostros de los desaparecidos que sus familiares llevan cada primer viernes de mes a la Plaza de los Desaparecidos o Parque La Merced, en el centro de Tegucigalpa.

Para Berta Oliva, coordinadora general del COFADEH, esa relación entre arte y lucha social define buena parte de la trayectoria del artista.

“Un verdadero artista no nace únicamente para decorar paredes; su misión es encarnarse en las personas y en las luchas del día a día”, sostiene la coordinadora general del Cofadeh.

La relación de Mcdonald con el COFADEH no quedó en las obras realizadas décadas atrás.

En los últimos años, el artista ha retomado distintos proyectos junto a la organización en varias zonas del país, donde también ha dedicado parte de su trabajo a capacitar a jóvenes artistas en arte comunitario.

La intención es llevar la creación artística fuera de los espacios tradicionales y convertirla en una herramienta para que las comunidades cuenten sus propias historias, recuperen espacios y mantengan viva su memoria.

Esa nueva etapa también lo ha llevado a trabajar en proyectos de recuperación y transformación de espacios públicos.

Uno de ellos es “Pedradas Poéticas”, un jardín artístico ubicado en el bulevar Suyapa, a la altura de las Torres Metrópolis, en Tegucigalpa. El proyecto cuenta con el apoyo del COFADEH y busca rendir homenaje a grandes poetas hondureños mediante una intervención que combina arte, memoria y espacio urbano.

La propuesta forma parte de un proyecto de recuperación de espacios presentado por Mcdonald ante la Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (SECAPPH) en el gobierno de la presidenta Xiomara Castro.

Así, el pincel que durante años acompañó los rostros de los desaparecidos ahora también busca recuperar lugares para la poesía y la expresión artística.

La trayectoria de Mcdonald ha estado marcada por su postura crítica y por una obra vinculada a las luchas sociales.

Su compromiso incluso le habría convertido en víctima de persecución y secuestro durante los años de represión estatal, sin que ello significara el abandono de su trabajo artístico.

Hoy, sus nuevos proyectos amplían ese camino. Desde los talleres con jóvenes hasta la recuperación de espacios públicos, su apuesta sigue siendo la misma: utilizar el arte para hablar de aquello que no debe olvidarse.

Entre las paredes del COFADEH, en las calles de Tegucigalpa y en los nuevos espacios que comienza a transformar, Johnny Mcdonald continúa pintando una memoria que se resiste a desaparecer.

La labor de Johnny Mcdonald ha recibido reconocimientos nacionales e internacionales por su aporte al arte, los derechos humanos, la memoria histórica y la defensa del medio ambiente.

Entre sus principales distinciones destacan el Laurel de Oro, un Doctorado Honoris Causa y su nombramiento como Embajador por la Paz y la Defensa del Medio Ambiente.