Tegucigalpa.- “Vamos a estar bien golpeando la memoria. Vamos a estar bien, en tinieblas dentro de poco. Vamos a estar bien sin llevar los sagrados alimentos a nuestros hogares. Vamos a estar bien encarcelando a todos los reclamantes de derechos violados. Vamos a estar bien haciendo uso de la fuerza del sistema de justicia para inmovilizar a las personas que no se les doblegan”.
Así reaccionó Berta Oliva, coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), ante el anuncio del cierre del Instituto Nacional de la Memoria Histórica de Honduras, decisión comunicada públicamente por la Comisión Técnica Liquidadora.
Oliva cuestionó la justificación utilizada para cerrar este espacio institucional y señaló que la medida representa un golpe a los esfuerzos que durante décadas han realizado diversos sectores sociales para preservar la memoria histórica de Honduras.
“Entonces, yo sí creo que hoy día, con la información hecha pública, llena de ignorancia por un representante del gobierno actual, justificando el cierre del espacio cívico que por más de cuatro décadas hemos luchado para que Honduras pueda tener un espacio de memoria, donde se pudiera rescatar los efectos de los grandes procesos sociales que nuestro país ha vivido”, expresó.
La coordinadora general del COFADEH recordó que durante décadas las luchas sociales y sus consecuencias han sido “enterradas, negadas y satanizadas”, por lo que consideró fundamental que estos procesos formen parte de la construcción democrática del país.
“Porque por más de cuatro décadas las luchas sociales y sus efectos han sido enterradas, negadas y satanizadas y no se habían transformado como parte de la dinámica de países civilizados, de países que avanzan en democracia”, manifestó.
Oliva explicó que la intención de los espacios de memoria no es generar odio ni imponer una determinada visión, sino permitir que la población conozca su historia y valore los esfuerzos colectivos que han permitido conquistar derechos.
“Para recordarle porque la intencionalidad del Museo de la Memoria era recordar y que el pueblo y su gente vaya valorando y conociendo, o que valore los esfuerzos colectivos y sociales, y que los avances en temas de derechos no son regalos ni dádivas que desde el poder han dado. Eso ha sido gracias a las reclamaciones colectivas que en nuestro país ha tenido como fuerza dinámica el pueblo buscando mejores cambios de vida”, sostuvo.
“En ese espacio de memoria no había sembrado odio, solo había historia”
La dirigente del COFADEH rechazó que estos espacios estén destinados a sembrar odio y puso como ejemplo la importancia de conocer los procesos históricos que dieron origen a conquistas sociales y laborales en Honduras.
“Yo creo que nunca fueron los que dicen ‘vamos a estar bien’ fueron a visitar que en ese espacio de memoria no había sembrado odio, solo había historia y se miraba cómo se logró tener, por ejemplo, y apropiarse cuál fue el inicio para tener un Código del Trabajo”, señaló.
En ese sentido, destacó el papel de las organizaciones campesinas y las luchas sociales que precedieron a la Huelga de 1954, uno de los acontecimientos más importantes de la historia social y laboral de Honduras.
“Fueron las grandes luchas sociales de nuestros campesinos organizados a nivel nacional, con la inspiración y por la necesidad de cambiar sus condiciones inhumanas a las que había sido sometida la mayoría del pueblo hondureño, cuando decidió irse a la huelga del 54. De allí empiezan a surgir muchas conquistas y las que nos inspiramos en esto para tener ese espacio de memoria”, afirmó.
Oliva insistió en que el propósito de estos espacios nunca fue demostrar poder ni imponer una determinada posición, sino contribuir al conocimiento histórico y a la conciencia colectiva.
“En ningún momento era para demostrar poder, en ningún momento era para imponer; era para que el pueblo conozca, se organice y mire que no hay luchas estériles”, manifestó.
Finalmente, advirtió sobre las consecuencias de atacar los espacios destinados a preservar la memoria histórica de los pueblos.
“Los que atentan contra la memoria de un pueblo, del conocimiento de un pueblo, están atentando contra el desarrollo de su mismo pueblo. Pero ¿qué se puede esperar cuando nos están privatizando todo y quieren privatizar hasta la vida?”, concluyó.
Creado en 2024 mediante el Decreto Ejecutivo PCM-17-2024, el Instituto Nacional de la Memoria Histórica de Honduras nació con la misión de investigar, registrar y divulgar acontecimientos relacionados con las luchas sociales y políticas del país, las rupturas del orden democrático y las graves violaciones a los derechos humanos.
Asimismo, buscaba aportar a la preservación de la memoria colectiva y a la construcción de procesos encaminados hacia la justicia social.
Durante el corto período en que permaneció en funcionamiento, la institución estuvo bajo la dirección del historiador y catedrático universitario Jorge Alberto Amaya.
La decisión de suprimir el Instituto ocurre también junto al proceso de liquidación de otras instituciones públicas.
Frente a este escenario, el COFADEH sostiene que preservar la memoria histórica sigue siendo indispensable para que las nuevas generaciones puedan conocer las luchas sociales, las violaciones a los derechos humanos y las conquistas que han sido alcanzadas mediante la organización, la resistencia y la movilización de los pueblos.

























