Tegucigalpa.- En el marco del Día Nacional del Detenido Desaparecido y el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh) rindió un tributo a las personas desaparecidas durante la aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional y rompió el silencio para mantener viva su memoria.
El acto se desarrolló en el Museo Contra el Olvido, sitio que durante la década de 1980 fue utilizado como cárcel y centro clandestino de tortura y que posteriormente fue recuperado por el Cofadeh como un espacio para preservar la memoria histórica.
Por este lugar pasaron personas nacionales y extranjeras que posteriormente fueron desaparecidas y sacrificadas.
El tributo se realizó en el sitio donde funcionó una laguna. Hasta ese lugar descendieron familiares, víctimas sobrevivientes, representantes de sindicatos y organizaciones sociales, quienes depositaron flores en memoria de cada persona desaparecida y portaron fotografías con sus nombres.
“Les pedimos a las sobrevivientes y los sobrevivientes que se encuentran aquí que den inicio al proceso de depositar una flor, o las flores que tienen en sus manos, en memoria de sus propias vidas y de quienes ya no están”, expresó la coordinadora general del Cofadeh, Berta Oliva.

Dijo que depositar una flor es símbolo de amor, esperanza, lucha y fuerza contra el olvido.
“Una flor que también representa la determinación que hoy asumimos para garantizar la continuidad de la memoria”, agregó.
Oliva señaló que la memoria no será silenciada, así como tampoco pudieron callar el pensamiento y la obra de quienes, en este lugar, fueron sacrificados por sus ideales, por soñar con una patria libre y por un mundo justo.
“Por ello los desaparecieron. Por ello los tuvieron en este sitio. Y muchos de quienes hoy recordamos fueron sacrificados aquí”, manifestó.
Una flor para Tomás Nativí
Para finalizar el homenaje, la coordinadora general del Cofadeh lanzó una flor con la esperanza de que llegara hasta donde se encuentre Tomás Nativí.
“Sus cuarenta y siete pétalos, los cuarenta y siete pétalos que conforman esta rosa, van en nombre de todas las mujeres desaparecidas por tener la opción y la determinación de cambiar las cosas, de transformar este país en un país justo”, señaló.
Oliva añadió: “Tomás, me dejaste lanzando flores, tanto el día de tu cumpleaños como el día en que te sembraron, el 11 de junio, y también en ese día al que nos han acostumbrado: el Día de los Muertos”.
Explicó que lanzar las flores sin ningún orden tiene un significado relacionado con la forma en que fueron encontrados o dejados los detenidos desaparecidos.
“La idea de lanzar estas flores así, sin ningún orden, es porque así nos dejaron a nuestros detenidos desaparecidos: tirados en cualquier calle, tirados en cualquier lugar. Por eso queremos lanzarlas sin arreglarlas, sin ordenarlas, para que lleguen hasta donde tengan que llegar”, manifestó.
En el acto de homenaje participaron Juan Carlos Monge, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras; Carmen Rosa Villa Quintana, vicepresidenta del Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas; un representante de la Embajada de España en Honduras; Berta Oliva de Nativí, coordinadora general del Cofadeh; y Alejandro Álvarez, Coordinador Residente de las Naciones Unidas en Honduras.

























