“No le tengan miedo a la muerte”: el testimonio de Felipe Espino, sobreviviente de la represión en Honduras

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Tegucigalpa.- Felipe Espino recordó el 18 de abril como el día en que fue capturado y convertido en prisionero, luego de participar junto a otros compañeros en una acción de lucha.

Su testimonio, marcado por la memoria de la persecución, la cárcel y la cercanía con la muerte, lo compartió en el Encuentro por las y los Detenidos Desaparecidos, realizado por el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), en el marco del Día Nacional del Detenido Desaparecido y del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.

El sobreviviente de la aplicación de la doctrina de seguridad nacional también hizo un llamado a no olvidar a las personas desaparecidas durante los años de la represión en Honduras.

Espino recordó a sus compañeros José María Reyes Mata, René Bulnes y Carlos Alvarenga, entre otros, y lamentó que muchas de las víctimas permanezcan en el anonimato.

Aseguró que las fotografías y nombres conocidos representan apenas una parte de quienes fueron desaparecidos.

“En Olancho hay cualquier cantidad de gente desaparecida”, afirmó. Recordó particularmente el caso de la aldea Nueva Choluteca, donde, según su testimonio, varias personas fueron enterradas en fosas comunes abiertas con tractores.

Sobre su propia captura, relató que fue maniatado y arrojado al suelo. Cuando se disponían a continuar con el procedimiento, recibió un giro inesperado: una llamada ordenó que no los eliminaran porque todavía necesitaban obtener información de ellos.

Posteriormente, fue trasladado en avión hasta La Lima y luego llevado en un vehículo cerrado hacia el presidio de San Pedro Sula. Allí, recordó, uno de los mandos del centro penitenciario, originario de Catacamas, le hizo discretamente una señal y le dio un mensaje de solidaridad.

Espino también evocó la movilización popular y su impacto en la situación de los presos políticos. Recordó que, en medio de una jornada del Primero de Mayo que se trasladó a El Progreso, miles de personas se movilizaron, mientras el presidio era tomado durante la madrugada. Para él, aquella experiencia confirmó la fuerza de la organización popular.

“Qué valiosísimo es que las masas se muevan”, expresó.

El sobreviviente afirmó que conoce de cerca lo que significa estar frente a la muerte, pero recordó que muchos otros compatriotas no tuvieron la misma oportunidad de sobrevivir.

“Yo tengo en la mente y en mi listado la memoria de muchos compatriotas que nadie los conoció ni los menciona”, manifestó.

A sus 77 años, Espino aseguró que continúa vinculado a las luchas sociales y que no ha podido olvidar aquello por lo que luchó durante su vida. Rechazó considerarse una persona especialmente valiente y atribuyó su sobrevivencia a Dios.

“No crean que es que he sido valiente, es la gracia de Dios”, dijo.

Su testimonio también estuvo dedicado a las nuevas generaciones y a la defensa de quienes viven en condiciones de pobreza. Con emoción, habló de los niños que padecen hambre y de los padres que sufren al no poder alimentar a sus hijos.

“Quiero seguir luchando por este país. Amo tanto a la clase desposeída”, afirmó.

Espino también expresó su admiración por Berta Oliva y por quienes han mantenido viva la memoria de las víctimas y la exigencia de justicia. En ese sentido, llamó a la juventud a continuar la lucha y a no permitir que las injusticias del Estado sean olvidadas.

“Hay que luchar, compañeros. No le tengan miedo a la muerte”, expresó.

Para Espino, mantener viva la memoria de quienes fueron asesinados o desaparecidos es también una forma de continuar sus luchas. Por eso sostuvo que los esfuerzos de quienes han sobrevivido y de las nuevas generaciones no serán inútiles.

“Nuestras luchas no serán en vano”, afirmó.

Su intervención terminó con una nota de humanidad y resistencia. Tras sentirse mal y recibir agua, confesó que por un momento pensó en retirarse, pero inmediatamente reafirmó su voluntad de permanecer allí.

“Me quería ir y no es posible que me muera aquí”, concluyó.