¡CONTRA EL BORRADOR DE MEMORIA Y LA NUEVA DICTADURA CRIMINAL QUE ESTÁ LLEGANDO!

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El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), fiel a su cita histórica de cada primer viernes de mes, se planta hoy en la Plaza La Merced para fijar su posición pública frente a la peligrosa ofensiva de los grupos fácticos que revierten los avances democráticos borrando la memoria histórica y sometiendo la soberanía nacional al servicio de mafias transnacionales criminales.

En este espacio de resistencia histórica de 46 años, denunciamos los hechos clave que configuran el advenimiento de una nueva dictadura corporativa-criminal en Honduras:

La persecución judicial de la verdad por el periodismo mercenario

Denunciamos el proceso penal contra el exjefe de las Fuerzas Armadas, el general Roosevelt Hernández, como una provocación de cuatro periodistas instrumentos de sectas mediáticas alimentadas por la desinformación, los prejuicios y las granjas de robots bajo control del fascismo internacional.

El general Hernández, quien valientemente alertó sobre una conspiración de grupos fácticos contra los procesos electorales de marzo y noviembre de 2025, es hoy perseguido por utilizar la expresión «sicarios de la información».

Para el COFADEH, ese término constituye una metáfora certera que describe la realidad de un sistema nefasto de desinformación que sigue líneas de agencias federales estadounidenses sometidas al sionismo, con empleados internacionales tipo Fernando Cerimedo, que utilizan gobiernos, centrales telefónicas, satélites, influencers falsos, departamentos comerciales de medios tradicionales y bocinas eclesiales para inyectar narrativas de odio, prejuicio y manipulación a cambio del cripto dinero.

La verdadera causa detrás de este juicio contra el militar no es la difamación que propalan cuatro profetas del apocalipsis, sino la venganza de grupos empresariales, bandas de crimen organizado con fachadas diplomáticas y comerciales, que buscan doblegar al Estado para entregarlo a los piratas hoy reunidos en el departamento insular de Honduras.

Impunidad descarada y justicia selectiva

Esta semana, las élites dominantes han enviado un mensaje depredador al pueblo hondureño. En una afrenta directa a la dignidad nacional, los tribunales locales dictaron el sobreseimiento en el caso Pandora al capo de la narcopolítica Juan Orlando Hernández, pretendiendo «liberar» localmente su reputación con «testigos protegidos ausentes». Este fallo es el vivo ejemplo de una justicia selectiva y de un control extraestatal de las judicaturas, donde magistrados y jueces se postran sin pudor a los negociadores con chequera.

Mientras esas togas absuelven a los saqueadores, atacan judicialmente al militar que se atrevió a identificar la trama siniestra que fraguó el fraude electoral de noviembre de 2025. Es el toma y daca de la criminalidad. De la élite no hondureña que asaltó nuestra Sociedad.

El zarpe de los piratas corporativos en Próspera

Las señales del nuevo autoritarismo son inequívocas: asistimos al descuartizamiento de la empresa estatal de energía eléctrica bajo el liderazgo de la embajada de Estados Unidos, que premia a los financistas del golpismo electoral y castiga con visas y otras opresiones a la oposición social y partidaria.

En esa ecuación dictatorial injerencista encajan perfectamente los piratas corporativos reunidos este fin de semana en la ZEDE de Próspera, en Roatán, celebrando bajo el amparo de la impunidad lo que su publicidad oficial describe cínicamente como una «ciudad libre en pleno funcionamiento». No son comunidades libres; son enclaves de saqueo colonial liderados por compradores de inocencias.

El borrador de la memoria y el zarpazo fascista

Con profunda indignación, el COFADEH denuncia ante el pueblo y la comunidad internacional la desaparición del Instituto de la Memoria y el desmantelamiento de la Sala de la Memoria Histórica ubicada en la antigua Casa Presidencial.

Este espacio pedagógico y de dignidad fue construido con el esfuerzo militante de esta organización, de historiadores y de diseñadores estatales, reuniendo fotografías, obras de arte, objetos personales y archivos audiovisuales de nuestros seres queridos.

Siguiendo el libreto neofascista de regímenes como el de Milei en Argentina, o los experimentos autoritarios en Ecuador y Perú, las élites no hondureñas aplican el «borrador de la memoria» para imponer el olvido, impidiendo que las nuevas generaciones conozcan el horror del Terrorismo de Estado y buscando resucitar a sus monstruos odiantes, artífices del entierro, encierro y destierro en los años 60, 70 y ochenta.

Hacemos notar que el Instituto y la Sala de la Memoria habían sido presentados oficialmente por el Estado de Honduras ante la comunidad internacional —incluyendo el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas, la CIDH y la OACNUDH— como avances sustanciales en materia de reparación y derechos humanos. Su destrucción representa un grave retroceso y una burla a los compromisos internacionales adquiridos por el Estado.

Ante esta restauración conservadora y mafiosa, el COFADEH reafirma su vocación de lucha. No permitiremos el retorno de la larga noche de la impunidad. Llamamos a las organizaciones populares,  al movimiento social y a la ciudadanía consciente a activar los mecanismos de vigilancia colectiva, a encender la movilización de las conciencias frente a la manipulación mediática, y a sostener la movilización de los cuerpos en las calles para frenar los pies a la tiranía corporativa que hoy pretende gobernarnos a través de los títeres del capital transnacional.

Dado en la Plaza de los Pañuelos Blancos, Plaza La Merced, Tegucigalpa, a los 4 días del mes de septiembre de 2026.

¡De los hechos y de los hechores, ni olvido ni perdón!

4 DE SEPTIEMBRE DE 2026

Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras/COFADEH